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En Series Atresmedia, al igual que a todos vosotros, nos encanta la ficción y siempre estamos pendientes de aquello que se hace dentro y fuera de nuestras fronteras. Este es el motivo por el que durante los últimos cinco años hemos querido compartir con vosotros nuestro Anuario de Ficción con los estrenos más destacados del año. 

Para celebrar nuestro quinto aniversario hemos preparado una edición especial: nuevo diseño y una recopilación de todos los anuarios publicados en años anteriores junto al nuevo volumen de 2016.

Todos los estrenos de la televisión española, americana y británica entre 2012 y 2016, además de una selección con algunas de las ficciones más emblemáticas lanzadas alrededor del mundo durante este periodo. Ordenados por países y canales. En total, más de mil series recopiladas a lo largo de casi 200 páginas a todo color (siempre habíamos querido usar esta frase :)

Esperamos que disfrutéis de este recorrido por la ficción televisiva nacional e internacional de los últimos cinco años. 

EL EQUIPO DE SERIES ATRESMEDIA 

Con esta introducción arranca la edición especial que hemos preparado para celebrar el 5º aniversario del Anuario de Ficción de Series Atresmedia con todas las series estrenadas durante los últimos cinco años en España, Estados Unidos y Reino Unido, además de una breve selección con títulos de otros territorios del resto del mundo. Una guía para tener siempre a mano.

Un anuario (digital) que una vez más estamos distribuyendo desde @PoniendoSeries, pero que como siempre también quiero compartir con todos vosotros por el Carrusel. Sobra decir que vuelve a ser gratuito y que para conseguirlo tan solo tenéis que enviar un correo electrónico (señalando "Anuario" en el asunto del mensaje) a la siguiente dirección:  

series.atresmedia@atresmediatv.com

Pese a que el post me vaya a quedar un tanto sosainas, esta vez no voy a compartir ninguna captura de este Anuario 2012-2016 para reservar la sorpresa del nuevo diseño hasta una vez recibido. Como siempre, estaré encantado de conocer vuestra opinión y agradeceré toda la difusión que podáis darle por redes. Espero que disfrutéis con semejante atracón de series.

No puedo acabar sin destacar y agradecer una vez más el trabajo y la colaboración de mi equipazo de Series Atresmedia. Ellos mejor que nadie saben el currazo que hay detrás de este proyecto.
Con la séptima temporada actualmente en emisión, por fin puedo cerrar las rondas de la EMP correspondientes al tercer y cuarto volumen de 'American Horror Story'. Dos rondas que han estado muy igualadas en todo momento, razón por la que no tuve más remedio que postergar el pitido final. A modo de anticipo, a diferencia de los primeros volúmenes, Jessica Lange no arrasa.

Madison Montgomery es el mejor personaje de 'American Horror Story: Coven' gracias a obtener un 19% de los votos totales. Muy cerca, Fiona Goode (el personaje de Jessica Lange) aparece con un 18%, mientras que Misty Day cierra el podido con un 13%. A partir de aquí, Marie Laveau y Cordelia Foxx son las únicas que logran no alejarse demasiado de los puestos de cabeza a la vez que sacan cierta distancia al pelotón formado por The Axeman, Zoe Benson, Papa Legba, Myrtle Snow y Delphine "Madame" LaLaurie. En cuanto al resto de personajes (9) de "Coven", ninguno lograr sumar al menos 10 votos, por lo que se quedan fuera del gráfico. A modo de conclusión, la ronda ha sido un entretenido face to face entre los personajes de la veterana Lange y de Emma Roberts, saldándose finalmente con victoria de esta última en la foto finish por apenas 10 votos.

La ronda de 'American Horror Story: Freak Show' ha sido prácticamente idéntica a la de su predecesora, aunque sumando una menor participación. Aquí, las siamesas Bette y Dot Tattler (22%) son elegidas como mejor personaje también con muy poca ventaja respecto a Dandy Mott (21%), mientras el tercer cajón del podido queda ya a bastante distancia, siendo aquí para Twisty the Clown (15%). En esta ocasión, el personaje interpretado por Jessica Lange, Elsa Mars, ni siquiera logra colarse en los puestos de honor. Y por muy poco no acaba en el quino puesto, siendo al final  para Gloria Mott; a la que luego sigue un pelotón algo más numeroso que en la otra elección pero que se mueve por un patrón de votos parecido: Paul the Seal, Pepper, Desiree Dupree, Amazon Eve, Massimo Dolcefino, Jimmy Darling, Maggie Esmeralda (el personaje de Emma Roberts), Ethel Darling y Ma Petit. En esta ronda quedan retratados sobre todo tres personajes que no han logrado ni un solo apoyo: Chester Creb (interpretado por Neil Patrick Harris), Marjorie y Penny.

Madison Montgomery y las siamesas Bette y Dot Tattler ya forman parte de la Galería con los Mejores Personajes de Series. Como siempre, aprovecho para recordar las rondas que todavía siguen en marcha:
Para algunos será una obviedad y para otros una sorpresa nada agradable, pero la realidad es que las series disponibles en cualquier catálogo SVOD tienen fecha de caducidad. Siempre y cuando no sean contenido original de dicha plataforma, claro. Los suscriptores de Movistar+, Rakuten y Filmin estarán acostumbrados a resignarse ante este hecho, pero los que paguen únicamente por Netflix, HBO y/o Amazon Prime Video quizás todavía no estén al corriente. Al fin y al cabo, estos tres servicios americanos llevan muy poco tiempo operando en España: Netflix desembarcó en octubre de 2015 mientras HBO y Prime Video llevan apenas 10 meses disponibles.

Para tratar el tema de las salidas de series de las plataformas SVOD, voy a centrarme en el caso de Netflix. No sólo porque sea el referente a nivel mundial, sino porque se avecina un punto de inflexión dentro de su catálogo en España. Con su aterrizaje hace ya casi dos años, comencé a preparar listados con las series (y temporadas) disponibles en los catálogos de estas plataformas que vengo actualizando diariamente desde entonces. El listado de Netflix en concreto, me dio mucho trabajo al principio ya que constantemente subía nuevas series y/o temporadas pendientes. Ese ritmo evidentemente era insostenible y, desde hace bastante tiempo, la mayoría de novedades tienen que ver con su contenido original (y series coreanas).

A lo largo de estos casi dos años muy pocas series han salido de su catálogo. Hasta ahora. Recuerdo que las primeras fueran dos miniseries británicas, 'The Honourable Woman' y 'North & South'. A las que poco después siguieron unas cuantas telenovelas hispanas y otras tantas coreanas, casi todas ellas ya de vuelta en el servicio por cierto. Además de varias ficciones españolas como 'El Barco' o 'Física o Química'. Sin embargo, no fue hasta este verano cuando se produjeron las primeras salidas de series americanas, 'Don't Trust the B... in the Apartment 23' y 'Touch', además de otra española 'Carlos, Rey Emperador'. Una avanzadilla de lo que estaba por venir. Entre finales de septiembre y octubre, de momento, ya están programadas las salidas de 'The Big Bang Theory' y 'El Príncipe de Bel-Air' para el 30 de septiembre, 'The Walking Dead' el 10 de octubre, mientras que el 18 de octubre se producirá una escabechina: 'Gossip Girl', 'Battlestar Galactica', 'Prison Break', 'Lie to Me', 'The Dovekeepers' y 'Terra Nova'.

Por lo tanto, hasta nueve series americanas se encuentran en la rampa de salida, siendo algunas de ellas de las más populares del servicio, a las que además acompañarán una canadiense ('Heartland'), una noruega ('The Heavy Water War'), una hispana ('La Casa de al Lado') y una coreana ('Love Rain'). Estas son las salidas programadas a día de hoy, pero lo normal sería que en los próximos días la lista vaya engordando con más títulos cuya licencia de derechos venza tras un periodo de dos años. En otras palabras, con series que formaran parte del catálogo de lanzamiento de Netflix en nuestro país. De ahí que octubre prometa ser muy movidito.

Para estar al corriente de las próximas salidas de Netflix, recomiendo visitar Unogs, una web que me recomendó @noticiasdseries y que desde entonces visito a diario. Una vez dentro hay que seleccionar únicamente la información del catálogo de España y pinchar en la pestaña "videos about expire". Destacar que casi siempre aparecen con bastante antelación (en torno a un mes), pero en ocasiones tan solo de una semana para otra por lo que mejor visitar la web con frecuencia.

La salida de una serie de un catálogo VOD no significa que sea definitiva y que no vaya a estar disponible nunca más. Las licencias de derechos pueden prolongarse o renegociarse con nuevas condiciones. Por ejemplo, Netflix toma esta decisión en función de tres factores: el feedback de los usuarios (tanto por su comportamiento de visionado como por sus valoraciones mediante el pulgar para arriba o para abajo), lo mucho o poco vista que es esa serie y la cantidad de títulos similares que aún siguen disponibles en la plataforma. A estos tres factores hay que añadir uno que no está en su mano: depende de que el estudio propiedad de los derechos no los haya vendido antes a otra plataforma o canal de televisión. Razón por la que algo me dice que series como 'The Walking Dead', 'The Big Bang Theory', 'Battlestar Galactica' o 'Prison Break' no tardarán demasiado en estar de vuelta por el catálogo de Netflix.

Por último, aprovecho para recomendar una vez más los listados con las series (y temporadas) disponibles en los seis servicios SVOD que a día de hoy están disponibles en España. Me falta preparar el de Sky, que aterrizó la semana pasada con apenas 14 series completas. Son tan pocas que de momento ni me he registrado para probar el servicio e indagar en su catálogo VOD, pero tengo intención de prepararlo próximamente. Mientras tanto, os dejo con el resto:
El otro día, mientras repasaba mis series del verano, comenté que aún me faltaba por ver el último capítulo del regreso de 'Twin Peaks'. Una semana después de verlo, sigo dándole vueltas. No sólo por una secuencia final que dará que hablar todo lo posible y más, sino por lo que han supuesto como un todo estas 18 partes que componen "El Regreso". Pero no a nivel argumental, donde no me cuesta admitir que no me he enterado de la mitad (y siendo generoso), sino como experiencia audiovisual y ejercicio de serie de autor elevado a la enésima potencia.

En este periodo conocido como "Peak TV", hay una tendencia que no está pasando desapercibida para nadie: los reboots de series finalizadas que regresan para sacar tajada del factor nostálgico que tanto demanda el público en la actualidad. David Lynch y Mark Frost, con el favor y permiso de Showtime, se sumaban a esta moda para (casi) clavar la premonición de Laura Palmer al Agente Cooper en la habitación roja y, ya que estaban, de paso dinamitar las ideas preconcebidas y "esperables" en un reboot cualquiera planteado en forma de continuación.

"The Return" trae de vuelta a casi todos los personajes que sobrevivieron a las dos primeras temporadas, pero no lo hace con el simple objetivo de reencontrar a la audiencia con alguno de sus personajes favoritos y ofrecer la oportunidad de descubrir qué había sido de ellos durante estos más de 25 años. Aquí no hay nada de fan service, una expresión muy moda en estos tiempos. Con permiso del Agente Cooper, seguramente uno de los retornos más esperados era el de Audrey Horne. Por el tirón que el personaje tuvo en su momento y sobre todo porque su destino era uno de los que quedó en el aire tras la cancelación por parte de ABC. Pese a ser conscientes de ello, Lynch y Frost descartaron el regreso triunfal y dilataron uno de los momentos más esperados hasta que nadie se acordara ya. Y cuando se produjo, lo hizo de la manera más desconcertante posible. Por si a esas alturas todavía quedaba alguien con esperanzas de que las respuestas fueran a ser servidas en una bandeja. El caso de Audrey es un claro reflejo de que nada ha sido como cabría esperar en este reboot. Conociendo como se las gastó 'Twin Peaks' en los noventa, lo verdaderamente extraño hubiera sido que tirara por la vía fácil y predecible de otros reboots.

Una vez vi los primeros cuatro episodios, simplemente decidí dejarme llevar. Como resultado, por momentos flipé como nunca había hecho (hellooooooo 3x08), me aburrí soberanamente, me desesperé, me acojoné un poquito (got a light?), me quedé con ganas de más, etc. Por encima de todo esto, en el cómputo global me lo he pasado en grande con semejante locurón. Pese a no enterarme de nada, no puedo hacer otra que rendirme a los pies de Lynch y Frost por el atrevimiento y, sobre todo, por idear casi 18 horas de una ficción en la que no he visto venir absolutamente nada. Secuencia a secuencia, sorpresa tras sorpresa, desvarío tras desvarío, la imprevisibilidad ha marcado este regreso. La línea entre lo raro, lo insustancial, lo innecesario, el hago lo que quiero porque puedo y la genialidad ha sido muy delgada, pero que disfrute ponerse frente al televisor sin poder imaginar qué va a pasar a continuación. Y así durante casi 18 horas. En un año en el que 'American Gods', 'Legion' o 'The Leftovers' han acaparado parte de la conversación mediática precisamente por contar con algunos de los rasgos rarunos de 'Twin Peaks', el referente regresaba a la televisión para dejar claro que la etiqueta de "serie más rara de la historia" llevaba siendo propiedad suya desde hace más de 25 años y así seguirá siendo.

Antes del estreno de esta tercera temporada, muchos medios aprovecharon para publicar artículos con preguntas sin respuesta. Leí alguno más que nada para refrescar la memoria, pero recordaba lo suficiente de 'Twin Peaks' (vi la serie en 2009) como para imaginar que esos cabos sueltos a Lynch y Frost les importarían lo mismo que a la mujer de Dougie Jones el estado inerte de su marido después de descubrir que había solucionado todos sus problemas económicos como por arte de magia. Ay, Dougie. Qué decir del personaje revelación (junto a la dupla de los Mitchum Brothers) y una de las principales razones por la que he disfrutado tanto con esta tanda de capítulos. No sólo por la cantidad de momentos cómicos y surrealistas ofrecidos, sino por lo que ha representado como elemento disyuntivo. Su introducción en el casino fue apoteósica y sus primeras intervenciones ofrecieron un alivio cómico que falta hacía, pero no fue hasta que acepté que iba a ejercer de inesperado protagonista cuando aprecié de verdad el valor del personaje por sí mismo y el reto creativo que suponía mantenerle más de lo que cualquiera podría haber imaginado; dejando de paso al verdadero protagonista en el banquillo, ese con el que la gente llevaba esperando reencontrarse más de dos décadas. Pero lo más increíble de todo era apreciar cómo la trama principal avanzaba (pasito a pasito) con un personaje absolutamente pasivo. Al final me di cuenta que le había cogido tanto cariño que hasta no quería que se produjera el inevitable despertar. Por cierto, mención especial al 3x1 que se ha marcado un estelar Kyle MacLachlan. De quitarse sombrero y reclamar que, el año que viene, los Emmys aún se acuerden del recital dado.

Ni los creadores ni Showtime han cerrado la puerta definitivamente a más entregas, pero este regreso fue concebido desde el principio como algo de una vez y ya. Por eso prefiero dar por hecho que no habrá más 'Twin Peaks' y me parece fenomenal. Quedarán cientos de preguntas sin resolver (¿o quizás hayan sido respondidas y nadie haya sido capaz de dar con ellas?), pero da igual. Hay material de sobra para que los fanáticos de la serie se tiren otros 25 años más debatiendo, teorizando y tirándose los trastos atacando/defendiendo los últimos minutos o los 18 capítulos al completo. Hay tantas capas, simbolismos y pistas ocultas que analizar como uno quiera encontrar. Por mi parte, cuando piense en este "The Return" recordaré que presencié un auténtico evento televisivo. Uno que no dejó a nadie indiferente. Faltaría más.

Puede que este "The Return" suponga el último trabajo de David Lynch. Si finalmente fuera así y no volviera a ponerse detrás (ni delante) de las cámaras nunca más, se despedirá con la cabeza bien alta, siendo fiel a sí mismo y dejando para el recuerdo otra obra arriesgada, compleja, imprevisible, desconcertarte e interpretable de la manera más oportuna que cada uno considere. Una obra de David Lynch, para bien de unos y para mal de otros, en resumidas cuentas. Por supuesto, con un estilo visual tan característico que hasta la pincelada del más mínimo detalle denota la firma de un autor reconocible desde la singularidad. Estos días he leído varios artículos que catalogan esta tanda como una obra de arte (audiovisual) y estoy de acuerdo.

He vuelto a ser lyncheado, de la misma forma que cuando vi el final de la segunda temporada, pero la diferencia es que esta vez no hay premonición de Laura Palmer que permita soñar que quizás un día el pasado de 'Twin Peaks' vuelva a dictar su futuro. Menos mal que hoy en día la experiencia de ver una serie no acaba tras visionar el capítulo final y existe gente que se lo curra mucho y que escribe artículos o publica vídeos para que la fiesta nunca termine; como la autora de este vídeo tan interesante y aclaratorio como bien tirado con el que intenta explicar el final. Chapeau.

PD: En este fantástico artículo de Vulture (en inglés) clavan las razones por las que la vuelta de 'Twin Peaks' ha supuesto un pelotazo para Showtime pese a sus malas audiencias.
La nueva temporada de la televisión americana ha arrancado virtualmente con el preestreno de 'The Orville' (en la imagen) en FOX, pero no será hasta la última semana de septiembre cuando la 2017/18 pegue realmente el pistoletazo de salida. Sin embargo, como viene siendo habitual en los últimos años, esto es algo que cada vez me importa menos. Por no decir que casi nada.

Entre finales de septiembre y principios de octubre (cada vez más), las cinco networks americanas lanzarán prácticamente toda su artillería otoñal; ya sean estrenos o nuevas temporadas de series que regresan tras el parón veraniego. En la época de 'House', 'Desperate Housewives', 'Lost', 'Prison Break' y otras tantas míticas, el arranque de la nueva temporada todavía era el gran acontecimiento televisivo del año. La vuelta al cole después de un verano en el que se aparcaban los visionados a ritmo semanal y se aprovechaba para sacar alguna serie de la interminable lista de pendientes mientras esperabas el retorno de tus favoritas en septiembre.

Los tiempos han cambiado y ahora las propias networks también emiten series originales durante el verano para paliar la competencia del cable y el streaming. Sin demasiada fortuna, eso sí. La irrupción de los Netflix y cía. ha expandido la cultura del (mini o mega)maratón en detrimento del semana a semana, mientras acumulamos más series pendientes que nunca por culpa del "Peak TV". Hasta la midseason parece haber usurpado al otoño lo de ser la época más movidita del año para el seriéfilo y hoy en día la categoría de evento televisivo es algo atribuible a unas pocas series, pero no a los periodos en que se emiten. Y en estos últimos cinco años, muy pocas series de las networks han logrado alzarse con semejante reconocimiento de popularidad. Simplemente han ido perdiendo relevancia (y audiencia) y, en consecuencia, el arranque de cada nueva temporada televisiva se ha convertido más en una costumbre que en un verdadero acontecimiento.

Todavía recuerdo la primera vez que por trabajo me ofrecieron la posibilidad de meterme un chute de pilotos asistiendo a los diferentes eventos organizados por las distribuidoras en los conocidos como los Madrid Screenings, la versión española de los L.A. Screenings que se celebran tras los Upfronts y en el que responsables de cadenas de medio mundo catan y adquieren las novedades de la próxima temporada para su país. Era 2012 y, entre otros muchos, pude ver los pilotos de series como 'Arrow', 'Chicago Fire' o 'The Mindy Project'. Recuerdo la ilusión que me hizo poder ver todas las novedades de la nueva temporada por anticipado, del mismo modo que me acuerdo de la decepción con la que acabé debido al bajo nivel de las propuestas. De aquella hornada sólo me animé a seguir 'Arrow', cuyo piloto fue de los pocos que me sorprendió para bien. Ese fue el nivel.

Cada temporada esa sensación de decepción era cada vez era mayor y en esta ocasión, por primera vez en 5 años, directamente no pude acudir a ningún Screening. En las pasadas ediciones ya dejé de ir a todos, pero por lo menos intentaba acudir a un par (a los que mejor pinta tenían). Este año no me fue posible por diferentes cuestiones laborales y, sinceramente, tampoco me importó lo más mínimo. Si algo así me hubiera pasado en 2005, seguro que aún estaría tirándome de los pelos y deseando que llegara septiembre para descubrir todo lo que me había perdido. Sin embargo, los tiempos han cambiado y las networks se han estancado. Ahora, hasta ver un trailer extendido de 4 minutos puede acabar siendo un suplicio. De ahí que cada vez me dé más y más pereza empezar una serie de una network, por culpa de la falta de atractivo/riesgo en las nuevas propuestas y las temporadas de 22 episodios, todo sea dicho ya de paso. Hasta el punto de que a día de hoy apenas veo alguna serie de estos canales. De CBS y NBC directamente no sigo ninguna.

Teniendo en cuenta que hace mucho que me bajé del barco de veteranas como 'The Big Bang Theory', 'Modern Family' o 'Supernatural, ahora mismo sólo sigo 'The Last Man on Earth' (en la imagen), 'Wayward Pines' (pese a que en FOX hayan olvidado que aún ni la han renovado ni cancelado), 'The 100' y 'Designated Survivor', aunque dudo que vuelva para la segunda temporada de esta última. Así, llego a la 2017/18 con dos o cuatro series como mucho, dependiendo de las circunstancias. Nada que ver con el arrastre de hace unos años. Y que conste que de vez en cuando pruebo suerte con alguna. Además de 'Designated Survivor', la primavera pasada di una oportunidad a '24 Legacy' y la vuelta de 'Prison Break', y la jugada no me pudo salir peor.

Revisando el calendario de estrenos con las novedades que llegarán de aquí a finales de año, a priori ninguna de las que me llaman la atención se emite en una network. Tampoco es que haya demasiadas golosinas en el cable y streaming que me atraigan, pero sólo con los regresos que me esperan ('Curb Your Enthusiasm', 'The Walking Dead', 'Stranger Things' o 'Dirk Gently', entre otras) ya cuento con tener un otoño más que cubierto. Por eso, de la nueva temporada de las networks sólo me interesa comprobar si algún estreno es capaz de dar la campanada (como hizo 'This is Us' el año pasado) y en menor medida observar cuánto decrece el consumo L+SD interanual (y crece el L+3 y L+7) porque un servidor es así. Ah y como siempre, descubrir cuál será la primera cancelación de la temporada. Y me temo que así será hasta que las networks acepten que el modelo de contenidos de las últimas décadas es insostenible (por mucho que las cuentas sigan saliendo) y que hace falta pegar un cambio de rumbo estratégico para que las series de CBS, NBC, ABC, FOX y CW vuelvan a ser consideradas como relevantes en el marco televisivo actual. Quizás así volvería a esperar el arranque de una nueva temporada con las mismas ganas que antes.

Mis series del verano 2017

Publicado por Moltisanti On 16:33 0 comentarios
Después del modo desconexión de todos los años durante el periodo estival, toca arrancar la temporada 2017/18 por este Carrusel de Series. Como viene siendo tradición, para ir desengrasando voy a pegar un breve repaso (sin spoilers) a las que han sido mis series del verano 2017.

'The 100' (T4): La tercera temporada no me convenció, como tampoco lo estaba haciendo esta cuarta... hasta que a cuatro capítulos para el final trajo de vuelta su mejor versión. Para ser más exactos desde que se marca sus particulares juegos del hambre, un punto de inflexión con el que consiguió interesarme y engancharme de nuevo; rematando la función con un gran final y un cliffhanger que adelanta un "reboot" que espero que permita una renovación considerable de tramas y conflictos personales para no dar tanta vuelta en círculo como al principio de esta temporada.

'Fortitude' (T2): Después de lo irregular que me pareció su primera entrega, dudé seriamente si darle una segunda oportunidad. Al final lo hice y nuevamente me deja pensando que nunca llega a explotar del todo. La segunda temporada es menos loca (aunque tenga algún que otro WTF considerable, como una auto-castración) y dispersa que la anterior, gracias a controlar esta vez el overbooking de personajes, pero también me ha dejado bastante indiferente. Vamos que hace menos de dos meses que la vi y prácticamente ya sólo recuerdo cuatro o cinco cosas. De nuevo, lo mejor son las impresionantes localizaciones naturales que dotan a la serie de un prominente diferencial y el papelón que vuelve a ofrecer Richard Dormer como Dan Anderssen. Por cierto, después de la escabechina del final de la primera temporada, la serie regresa presentando un buen número de nuevos personajes, todos ellos nuevamente encarnados por caras conocidas, como Dennis Quaid, Robert Sheehan, Michelle Fairley o Parminder Nagra. Todavía Sky Atlantic no se ha pronunciado sobre el futuro de la serie, pero si acabara tras esta segunda temporada tampoco pasaría nada.

'Freaks & Geeks' (T1): Casi 20 años después de su estreno en NBC, por fin he conseguido tachar de mi lista a una de mis grandes asignaturas pendientes. Y sí, me ha encantado tanto como pocos me han parecido sus 18 capítulos. Desde ahora me sumo a los que la incluyen en cualquier lista con "las mejores series de una única temporada". Bien merecido lo tiene. Todo un referente dentro de las series juveniles desarrolladas en institutos, esta dramedia atrapa sobre todo por sus personajes. Tanto los "freaks" como los "geeks", pero sin olvidarme de los padres y profesores que desde una posición secundaria acaban siendo auténticos roba-escenas. 'Freaks & Geeks' es totalmente recomendable, un chute de nostalgia y buen rollo sin importar en la edad en la que te pille. Una serie elevada a categoría de culto que, como valor añadido, permite observar cómo fueron los primeros pasos de unos jovencísimos James Franco, Seth Rogen, Linda Cardinelli, Jason Segel, Martin Starr...

'Wet Hot American Summer' (T1-T2): No sabía de la existencia de la película en la que se basa hasta que Netflix anunció una nueva entrega en forma de precuela ("First Day of Camp"). Luego vi su tráiler y flipé con su reparto y el surrealismo de la propuesta. Dos razones por las que sabía que acabaría dándole una oportunidad, aunque por aquel entonces decidí esperar al lanzamiento de su segunda temporada, esta vez en forma de continuación y que sirve de desenlace ("Ten Years Later"). A principios de agosto, me ventilé tanto la película como sus 16 capítulos (8+8) de media hora. Una vez completada, diría que mi entrega favorita es precisamente la última, algo que no suele ser nada habitual cuando una habla de una trilogía. Hasta en esto es peculiar. Por eso mismo, sólo la recomendaría para los amantes del humor absurdo y también para los que disfrutan con toparse con mucha cara conocida; mención especial para la demencial participación de Christopher Meloni.

'Line of Duty' (T4): El verano pasado escribí sobre sus tres primeras temporadas para recomendar este drama policíaco con el sello de garantía de BBC. Ahora lo hago para destacar que su cuarta temporada no logra superar a la tercera, pero que igualmente la ha de disfrutado de principio a fin. El trío protagonista y los grandes giros siguen siendo lo mejor, mientras que el caso de la nueva investigada (interpretada por una Thandie Newton en el mejor momento de su carrera) no deja de dar juego como manda la tradición, pero en su caso además logra comerle todo el terreno a la gran trama horizontal que parece que recobrará protagonismo durante la próxima temporada. Como es complicado hablar de esta serie sin entrar en terreno spoiler, me limito a recomendarla otra vez. Vicio del bueno, con los mejores interrogatorios de la televisión y sólo 6 episodios por temporada. Si te apetece pegarte un maratón, apunta 'Line of Duty'.

Además de 'Line of Duty', también he visto otros tres títulos británicos. Empiezo por la tercera temporada de 'Catastrophe', en la que Rob y Sharon siguen igual de maravillosos-desastrosos, mientras la serie cada vez tira más hacia el drama. Me da que la cuarta temporada (ya confirmada) será la última, así que toca ir mentalizándose. Sigo con 'Tutankamon', una miniserie de cuatro capítulos tan correcta como totalmente prescindible, incluso si sientes muchísima curiosidad por conocer la historia detrás del descubrimiento de la tumba del faraón más famoso del mundo. Por último, tras disfrutar de lo lindo con la adaptación de 'American Gods', me puse con 'Likely Stories', una antología de 4 capítulos independientes (de 20 minutos cada uno) con historias cortas de corte fantástico y sobrenatural escritas por Neil Gaiman. Igual de prescindible y olvidable que la anterior, aunque por lo menos no cuesta nada verla entera del tirón.

Este verano me ha servido para ponerme con varias temporada s pendientes y probar suerte con alguna novedad en forma de miniserie o temporada corta, pero realmente las series que más me han animado este último par de meses han sido las dos únicas que he seguido a ritmo semanal: 'Game of Thrones' y 'Twin Peaks'. Va a ser la primera vez que no escriba largo y tendido de mi serie favorita de la actualidad, pero sabía que pasaría algo así por emitirse en verano. Y como a estas alturas ya estará todo dicho, me conformo con comentar que me lo he pasado en grande durante estos 7 capítulos y que me ha dejado tan arriba que para amenizar el (último) parón de la serie me ha dado por retomar la lectura de "Canción de Hielo y Fuego". En cuanto al regreso de 'Twin Peaks', todavía me falta su último capítulo pero aunque lo hubiera visto tampoco sabría muy bien qué comentar más allá de que estoy gozándolo con semejante locurote. No entiendo nada de lo que pasa y por momentos temo que me vaya a estallar la cabeza, pero lo que han conseguido David Lynch y Mark Frost me parece encomiable como ejercicio/experiencia audiovisual.

Ahora toca prepararse para todo lo que viene en esta Temporada 2017/18. Nos leemos.
En más de una ocasión (aquí o aquí) he tratado el tema del "Peak TV", el término acuñado por John Landgraf (el jefazo de FX) para referirse al periodo actual de la televisión americana en el que se están produciendo más series que nunca. Una "burbuja" que hace poco empezó a cobrarse sus primeras víctimas, en lo que fue percibido como el principio de un fin de ciclo inevitable. Sin embargo, mientras unos cuantos canales de cable se replantean su estrategia de contenidos, tres gigantes tecnológicos dan sus primeros pasos para convertirse en nuevos jugadores de la ficción original: Google/Youtube, Apple y Facebook. Tres de las compañías más importantes del mundo, tras años de rumores, finalmente se lanzan a producir y emitir sus propias series.

Youtube lleva la delantera en esta carrera porque el año pasado ya estrenó unas cuantas series low-cost para su servicio SVOD Youtube Red, cuyo principal reclamo era contar con algunos de sus youtubers más populares delante y/o detrás de las cámaras. Ahora pretende subir la apuesta con el encargo de series originales convencionales, por denominarlas de alguna manera. La primera que ordenó (justo ahora hace un año) dentro de esta nueva línea fue la adaptación de la película 'Step Up'. Otra es 'Good Game', que corre a cargo de Dan Harmon ('Community', 'Rick & Morty') y explorará el mundo de los e-gamers tan de moda en la actualidad. Otro ejemplo es 'Lifeline', un drama de ciencia ficción producido por el hombre más ocupado y también el mejor pagado de Hollywood, Dwayne "The Rock" Johnson, que seguirá a una compañía de seguros que manda a sus agentes 33 días en el futuro para prevenir las muertes accidentales de sus clientes. Estos tres proyectos, así como otros cuantos más (la semana pasada anunció dos nuevas comedias policíacas y ayer otro drama), serán lanzados en Youtube Red, pero además la compañía anunció hace poco que también planea producir contenido original para su versión estándar con publicidad.

Apple recientemente ha dado el pistoletazo de salida a su estrategia de contenidos con el reality 'Planet of the Apps', pero todavía habrá que esperar para ver su primera serie, 'Vital Signs', un drama basado ligeramente en aspectos de la vida del rapero Dr. Dre. A falta de un comunicado oficial por parte de la compañía, lo último que se sabría del proyecto es que su rodaje ya habría comenzado. Por mucho que en Hollywood estén frotándose las manos con la entrada de Apple en el sector de los contenidos televisivos, sobre todo tras fichar a dos veteranos directivos de Sony, a día de hoy se sabe muy poco de los planes y la escala de su estrategia de originales más allá de saber que posee los recursos necesarios ($$$) para revolucionar la industria televisiva si así quisiera. De ahí que muchos anden salivando en Hollywood (y Wall Street). Por cierto, en principio, la compañía de la manzana ofrecerá este contenido desde su plataforma Apple Music, lo que es percibido como que su principal objetivo no es competir directamente contra servicios SVOD como Netflix o Amazon, sino plantarle cara a Spotify, el servicio líder del negocio musical en streaming.

En Facebook están llevando el tema con un secretismo parecido al de Apple, pero a base de filtraciones ya se conoce bastante información sobre sus planes. Una estrategía de contenidos clasificada en dos categorías distintas. Por un lado, emitirá short-series y programas de entretenimiento. Licencias adquiridas de las que no será propietaria; piezas con una duración entre los 5 y 10 minutos y cuyo coste oscilará entre los 10.000 y 35.000 dólares por episodio, además de dar el 55% de los ingresos publicitarios a los creadores de estos contenidos. Por el otro, también emitirá series convencionales. Formatos de los que será la propietaria total (una lección aprendida tras casos como el de Netflix y 'House of Cards'). En un principio se dijo que tendrían una duración entre 20 y 30 minutos por capítulo pero, tras las últimas informaciones, ya no lo tengo claro. Más que nada porque las primeras filtraciones apuntaron presupuestos que no superarían los 250.000 dólares por capítulo y ahora se está hablando que podrían ascender hasta los 3 milllones.

Pese a que aún no hay confirmación oficial, Facebook está cerca de dar luz verde a su primera serie, 'Loosely Exactly Nicole', aunque en realidad lo que estaría haciendo sería rescatar una comedia recientemente cancelada por MTV. De confirmarse el encargo, Facebook seguiría los mismos pasos que DirecTV ('Friday Night Lights'), Hulu ('The Mindy Project') o Netflix ('Arrested Development') a la hora de pavimentar su estrategia de originales mediante el rescate de una serie cancelada por un canal de televisión tradicional. Por cierto, la decisión de apostar por esta comedia de MTV que pasó totalmente desapercibida el pasado otoño, se entiende mucho mejor sabiendo que fue una serie encargada por Mina Lefevre, actual responsable de contenidos de Facebook.
Faltan muchos detalles por conocer de los planes de estos tres gigantes, especialmente los relacionados con la envergadura de su apuesta (¿Cuántas series estranarán al año? ¿Qué estrategia de lanzamiento seguirán?), pero parece claro que el futuro del "Peak TV" depende de Silicon Valley. Si Netflix, Amazon y Hulu vienen siendo los principales propulsores del incremento del número de series originales en los últimos años, imaginad lo que pasará si Google, Apple y Facebook entran a lo grande en un sector al que llevaban queriendo hincar el diente desde hacía demasiado tiempo. Las previsiones iniciales del propio John Landgraf apuntaban que el punto de inflexión del "Peak TV" tendría lugar en 2018, pero cuando hizo aquellas declaraciones no contaba con la llegada de esta caballería. Por eso, en vez de esperar un retroceso, ahora lo lógico es pensar que la barrera de las 500 series al año está cada vez más cerca de superarse... y que lo hará desde Silicon Valley.
Tengo la sensación de que la tercera temporada de 'Fargo' ha pasado un tanto desapercibida o por lo menos no ha logrado resonar tanto como sus predecesoras. Una lástima porque esta tercera entrega de la antología minnesotania firmada por Noah Hawley es otro sello para sumar a la colección. ¿Será el último? Según el propio creador todo depende si da con una nueva historia, aunque ya ha dejado claro que de todas maneras esa puerta no se abriría hasta dentro de unos tres años como mínimo debido a los numerosos compromisos profesionales en los que anda metido. Sinceramente, a estas alturas no me importaría que finalmente no hubiese una cuarta y que 'Fargo' acabara su andadura siendo una trilogía televisiva y un auténtico referente cada vez que se hable de las mejores adaptaciones de la gran a la pequeña pantalla. Como de su futuro se hablará mucho mientras dure la incertidumbre en torno a su posible continuación, de momento me despido de la serie dedicándole su correspondiente ronda de la Elección del Mejor Personaje. ¿Quién seguirá los pasos de Molly Solverson y Peggy Blumquist?


Como siempre, aprovecho para recordar las rondas que todavía siguen en marcha:
En apenas un par de años, FOX ha traído de vuelta 'The X-Files', '24' y 'Prison Break'. Dejando a un lado la calidad de cada uno de estos regresos, al menos considero que los dos primeros tenían buena justificación. Que Mulder y Scully volviesen a las andadas significaba estar ante una nueva oportunidad para cerrar apropiadamente la parte mitológica pero, como ya pasara con la película "I Want to Believe" de 2008, finalmente se confirmaba que esa nunca fue la intención y que habrá que seguir esperando ¿en vano? para dar carpetazo a la conspiración alienígena. En el caso de '24', una vez Kiefer Sutherland se bajó del barco, resultaba entendible que pensaran en seguir explotando la marca y el formato con un reboot (fallido a la postre) como '24 Legacy'

Sin embargo, la decisión de resucitar ‘Prison Break’ no parecía atender a ninguna lógica más allá de apelar al factor nostálgico, esperando eso sí que el público únicamente recordara las aventuras de Scofield y compañía durante la primera temporada y mitad de la segunda y que ya hubiese olvidado todo el sin sentido que vino después, como que la cuarta temporada fuese una especie de 'Ocean's Eleven' con la madre de Michael y Lincoln como gran villana de la función.

'Prison Break' fue exprimida al máximo creativamente, agotando por el camino a los que decidimos seguirla hasta el final y sirviendo un desenlace tan cerrado como que el protagonista se sacrificaba a sí mismo para salvar al amor de su vida. Simplemente por este motivo (aunque se me ocurren otros cuantos), su vuelta se antojaba como totalmente innecesaria. Pero en una época donde los regresos y reboots de series están a la orden del día, no tiene sentido cuestionar una decisión de este tipo por el sentido creativo de la propuesta, sino por su potencial comercial. Y en FOX pensaron que a esta gallina todavía se le podía explotar un poco más hasta dejarla seca como la mojama.

Después de ver los nueve episodios de la vuelta, sólo puedo confirmar que efectivamente este regreso no tiene ningún sentido. Ni creativo ni comercial. Es innecesario e incluso más ridículo de lo que imaginaba. Por supuesto que justifican el hecho de que Michael Scofield en realidad no estaba muerto (y que se hizo pasar por uno durante siete años), pero otra cosa muy diferente es comprar esa justificación. Sinceramente, me cuesta creer que alguien lo haya hecho tras completar el puzzle de la conspiración de Poseidón y el plan de Kaniel Outis al completo. Un problema gordo dado que ambas tramas han sido los motores que han propulsado la temporada en su conjunto.

'Prison Break' prometía elevar el concepto de fuga carcelaria con esta nueva tanda de capítulos: Michael Scofield no sólo tendría que fugarse de una nueva prisión, sino también escapar de un país y regresar a Estados Unidos cual Ulises en la Odisea. Al menos esa era la evidente pretensión de Paul Scheuring, el creador de la serie, pero una vez se produce la fuga (algo que ya se mostraba en el propio tráiler), la quinta temporada adquiere dimensión de comedia involuntaria.

Traer de vuelta a casi todos los personajes principales que sobrevivieron a las cuatro primeras temporadas (creo que ha faltado Mahonne y ya) es de lo poco que valoro positivo de este innecesario regreso, pero era fácil presagiar que la presencia de la gran mayoría cumpliría más una función de reclamo promocional y de fan service que otra cosa. Que se lo digan a Kellerman, Sucre o al mismo T-Bag, al que terminan conectando con uno de los nuevos personajes a través de una revelación que daña aún más la imagen del que un día fuera villano icónico.

Esta quinta temporada no tiene nada de la mejor etapa de la serie y en cambio no falta ninguno de los males de su peor racha. Para hacerse una idea general del nivel de interés y coherencia narrativa, me ha recordado demasiado a la tercera cambiando Panamá por Yemen. Si hasta Lincoln acaba echándose una nueva novia local mientras intenta rescatar a su hermano. Y sí, aquí tampoco paran de ocurrir cosas inverosímiles que dan lugar a situaciones disparatadas e incluso bochornosas. Por poner un ejemplo, Sara Tancredi se recorre medio mundo y regresa a casa a velocidad ultrasónica. Por cosas como esta, no es posible tomarse nada en serio y pasar del cuarto capítulo resulta algo más que un atrevimiento. Si lo consigues, al menos asistirás a una de las propuestas más locas del año. Algo que tiene mucho mérito cuando se han emitido series como ‘Legion’, ‘American Gods’ o ‘Twin Peaks’. 'Prison Break' está a la par pero sin pretenderlo.

‘Prison Break’ ya tiene su final feliz, ahora sólo queda esperar que FOX no decida traerla de vuelta nunca más, por mucho que dejara la puerta abierta en los pasados Upfronts. El daño hecho a esta serie ya es irreversible, pero me conozco y sé que si hay sexta temporada soy capaz de volver a caer en la misma trampa y no quiero seguir perdiendo más tiempo con una ficción cuya grandeza no es más que un recuerdo lejano a estas alturas. Además, tres finales diferentes para una misma serie como que ya son más que suficientes. Por si acaso, nunca está de más recordar la tv-movie/backdoor pilot titulada “The Final Break” que Sara Tancredi protagonizó en un intento a la desesperada por parte de los productores para convencer a los directivos de FOX de que podían seguir explotando la marca “Prison Break” trasladando la acción a una cárcel de mujeres. Hasta aquella intentona tuvo más sentido que este innecesario y ridículo regreso tantos años después.
Turno para una nueva ronda de resultados en la EMP con 'Mad Men' y 'Wilfred' de protagonistas.

Una de las rondas más animadas de lo que va de EMP se salda con Peggy Olson coronándose como el mejor personaje de 'Mad Men'. Gracias a recibir 226 votos, es decir, un 15% de los votos totales. Un porcentaje no demasiado elevado en comparación con el de otros vencedores, pero entendible dado que se trataba de una ronda muy coral y en la que hasta ocho candidatos han superado el centenar de votos. Peggy gana el oro y lo hace sacando una buena ventaja a la medalla de plata, una Sally Draper que se cuela en el podio acompañada de su querida madre, Betty Draper, tras obtener 199 y 192 votos, respectivamente, ambas con cerca de un 13% de los apoyos. Y el Top 5 podría haber sido exclusivamente femenino, con Joan y Megan, si no llega a ser porque Campbell se hacía con la cuchara de madera a última hora. Para encontrar a Don Draper hace falta bajar hasta el octavo puesto, siendo el séptimo propiedad de Roger. Desde la ronda de 'Friday Night Ligths' no me sorprendía tanto encontrar al protagonista de una serie (y encima tratándose de un personaje icónico) tan abajo. El que pensaba que partía como gran favorito, un poco más y se queda fuera del Top 10. La EMP nunca dejará de sorprenderme por cosas como ésta. Por último, hay otro grupo de ocho personajes pero muy alejado del de 100 votos. Un pelotón de secundarios que por lo menos supera los 10 points. Algo que no pueden decir todos aquellos que se han quedado fuera del gráfico.

El resultado de esta ronda nada tiene que ver con la de 'Mad Men', pero aún así tenía dos puntos interesantes de partida. El primero, saber si realmente la vimos cuatro monos (parece confirmarse que sí), mientras que el segundo era salir de dudas sobre cuál de los dos protagonistas se llevaría el gran premio. Para mi sorpresa, tengo que admitir, Ryan Newman se convierte en el mejor personaje de 'Wilfred' gracias a obtener el 45% de los votos totales. Una auténtica paliza, pero al menos Wilfred (24%) puede conformarse con no haber quedado detrás de Bear (10%). Esta serie nunca se caracterizó por el nivel de sus secundarios y que un muñeco acabe colándose en el podio como que es un argumento irrefutable. En cuanto al resto de posiciones, el último puesto de Jenna es de lo más llamativo que deja la ronda ya que sinceramente tampoco hay mucho donde rascar.

Peggy Olson y Ryan Newman ya forman parte de la Galería con los Mejores Personajes de Series. Como siempre, aprovecho para recordar las rondas que todavía siguen en marcha:
Si digo que ‘The Leftovers’ es una de mis series favoritas me estaría quedando muy corto. El año pasado se coló en mi Top 10 de siempre y ahora no descarto que pasado un tiempo relativo, y una vez superado el subidón del momento, acabe escalando posiciones hasta situarse en mi Top 5. Desde la primera temporada, para ser exactos desde el 1x03, no ha dejado de maravillarme como muy pocas series lo han hecho. Una experiencia audiovisual estimulante a todos los niveles.

Ahora que ya puedo hacer un balance final de su andadura al completo, no me importa empezar diciendo que tengo claro que su punto álgido lo alcanzó en la segunda temporada, pero que eso no significa que la tercera no haya estado a la altura. Ni mucho menos. No habrá superado a su predecesora, pero se ha quedado cerca y tampoco pasa nada por no haberlo logrado. Al fin y al cabo, el reto de una temporada final siempre es mucho más puñetero que el de cualquier otra: despedir la serie por la puerta grande. Un objetivo cumplido más que de sobra; último capítulo incluido.

A partir de aquí recomiendo seguir leyendo con 'The Book of Nora' visto. ¡Atención Spoilers!

La decisión de HBO de ponerle fin tras su tercera temporada, hacía que tramas y conflictos internos que podrían haberse desarrollado a lo largo de varias campañas más (el plan inicial de Damon Lindelof abarcaba seis temporadas) tuvieran que limitarse y condensarse en apenas ocho capítulos (ni siquiera en los diez habituales), cogiendo un buen impulso gracias a un salto en el tiempo de casi tres años. Como resultado, el arranque de temporada ofrecía una rápida puesta al día de dónde y cómo estaba ahora cada uno de los protagonistas (Kevin y Nora felices pero sin la pequeña Lilly, Jill en la universidad, Tommy de ayudante de su padre, Laurie y John casados...), pero pronto quedaba claro que esa elipsis no era introducida para renovar las tramas personales (como en muchas otras series), sino con el único propósito de situar la acción a dos semanas del séptimo aniversario de la “Marcha Repentina”, es decir, a las puertas del Apocalipsis según las escrituras bíblicas.

Si la primera temporada giró en torno a las consecuencias directas del detonante de la historia y la reacción de los protagonistas ante un evento inexplicable de esa magnitud, mientras la segunda daba una vuelta de tuerca al concepto inicial trasladando la acción al único sitio en el que nadie desapareció, esta tercera directamente metía la directa hacia el fin del mundo. Uno de los mayores puntazos de estos ocho capítulos ha sido ver cómo cada uno de los protagonistas gestionaba la situación según sus creencias, actuando activamente o negando la mayor según una simple cuestión de fe, mientras al espectador se le otorgaba una posición ventajosa respecto a todos ellos: la revelación final en “The Book of Kevin” dejaba claro que el mundo seguiría existiendo después del séptimo aniversario y que Nora Durst iba a jugar un papel fundamental en la resolución.

El fin del mundo es un concepto que siempre da mucho juego y precisamente por eso me ha parecido brillante que en ‘The Leftovers’ hayan optado por echar el cierre tirando por la vía contraria. ¿Qué pasaría si el mundo no acabara como estaba previsto? Esta cuestión es el telón de fondo de un último capítulo que, tras el “¿y ahora qué?” que suelta Garvey Sr. al final del maravilloso “International Assasin: Part Two”, funciona casi por completo como epílogo. Pero antes de pasar a comentar el desenlace, me gustaría hacer una breve mención a que la temporada volvía a estar distribuida en capítulos enfocados desde el punto de vista de cada uno de sus protagonistas, reservando uno hasta para el padre de Kevin. Todos ellos tan locos como de costumbre, dejando multitud de momentos inolvidables. Un militar francés en bolas haciendo volar por los aires un submarino nuclear o una orgía en un ferry desde Tasmania a Melbourne que acaba con un león merendándose a Dios dan buena prueba de ello. Si había algo que esperaba cada semana de 'The Leftovers' era que me siguiera sorprendiendo y, capítulo tras capítulo, nunca dejó de hacerlo.

Centrándome ya en "The Book of Nora", el capítulo comienza con "la chica más valiente del mundo" dispuesta a sacrificarse para reencontrarse con sus dos hijos, pero tras dejarnos colgados en el momento oportuno... el epílogo arrancaba justo con la secuencia del final del primer episodio de la temporada. A partir aquí, todo el protagonismo para la historia de amor entre Kevin y Nora. Diez años después de discutir en una habitación de hotel en Melbourne, dejando para el recuerdo uno de los planos más bonitos de toda la serie, consiguen reencontrarse gracias a que el escéptico de Kevin nunca dejó de creer que Nora seguía con vida pese a que el resto del mundo dijera lo contrario.

Un epílogo que, para mi sorpresa, en última instancia respondía la pregunta del millón. Sí, lo hace de manera ambigua pero ahí queda. Algo que nunca esperé, pues desde el principio Damon Lindelof puntualizó que no aclararían ninguna cuestión relacionada con el misterio principal de la historia. Ahora bien, el debate está servido. ¿Creer o no creer a Nora Durst? Yo lo tengo claro: por supuesto. Como diría Mulder: “Quiero creer”. Es la opción que elijo, pese a que me parece totalmente entendible decantarse por justo lo contrario. Ahí reside la gracia de una resolución ambigua, que cada uno puede sacar sus propias conclusiones y debatir sobre el tema hasta el infinito y más allá. Al margen de la veracidad del testimonio, lo importante es que Kevin cree a Nora y ambos aceptan finalmente que “están aquí” el uno para el otro. Así es como 'The Leftovers' se despide para siempre, ofreciendo una última catarsis al espectador. Por cierto, ¿dónde hay que firmar para conseguir un spin-off desarrollado en ese mundo espejo donde el 2% perdió al resto del 98%?

Para ir acabando, una reflexión acompañada de una lectura recomendada. La serie cumple con todos los requisitos para alcanzar la categoría de culto. Audiencias modestas, excelentes críticas y un público entregado a la causa de recomendarla a diestro y siniestro pese a que paradójicamente no sea muy recomendable hacerlo. No todo el mundo está preparado para sentarse frente al televisor y emprender este desconcertante viaje alrededor de la pérdida y la desolación que inevitablemente genera la “marcha repentina”, es decir, la desaparición de un ser querido. En este imprescindible artículo de Vulture, en el que el Damon Lindelof conversa de la serie y de la vida en general con el crítico Matt Zolller Seitz tras el 3x05 “It’s a Matt, Matt, Matt, Matt World”, ambos reflexionan acerca de muchas cosas, pero quiero centrarme en un aspecto que me parece muy importante para comprender el potencial dramático con el que partía ‘The Leftovers’. Como seres humanos es cuestión de tiempo que tengamos que lidiar con el adiós de nuestros seres queridos, pero siempre lo hacemos en un momento distinto al resto. En cambio, la serie plantea un escenario en el que la gran mayoría de la población debe hacer frente a la desolación al mismo tiempo, explorando las diferentes reacciones que provoca según las creencias y/o la fuerza de voluntad de cada uno.

No quiero acabar sin hacer mención a la mayor pega que le pongo a esta temporada: tirar menos de lo normal de las melodías marca de la casa del compositor Max Ritcher. Eso sí, gracias a ello la serie ha potenciando aún más que la música sea clave para interpretar la serie (recomiendo mucho leer este artículo al respecto de Adri en Vaya Tele), desde la misma cabecera sin ir más lejos, dejando por el camino una banda sonora compuesta por una gran y variada selección de temas. De todas maneras, los servicios de Max Ritcher no habrán sido tan requeridos como en ocasiones anteriores para tocar la patata al personal, pero al menos deja dos nuevas piezas para sumar a la colección: su versión de la intro de “Perfect Strangers/Primos Lejanos” y, sobre todo, este “And Know the Place for the First Time” que comparto a continuación y que hizo aún más épica la secuencia que al principio de temporada chivaba que Nora sería la gran protagonista de la fiesta de despedida.


Por último, también quiero hacer otra mención especial a la figura de Damon Lindelof, co-creador junto a Tom Perrotta (autor del libro en el que se basa la serie). Cuando escribí tanto al principio como al final de la primera temporada, hice mucho hincapié en la pretensión de Lindelof con ‘The Leftovers’. Era tan ambiciosa y arriesgada que se me antojaba como un auténtico reto/papelón salir airoso. Consecuencia de arrancar con un detonante tan potente y luego pretender que el público se olvidase de semejante misterio (y encima pedirle que evitara malgastar su aliento formulando preguntas que quedarían sin respuesta) para centrarse exclusivamente en los personajes y sus respectivos dramas personales. Con el añadido de pretender hacerlo en su siguiente serie tras la polémica que levantó el final de 'Lost' por su "falta de respuestas". Si tras la primera temporada pensaba que ya había logrado salir airoso, ahora sólo quiero destacar que emplear el misterio a modo de macguffin se ha demostrado como una jugada maestra para que 'The Leftovers' haya sido tan estimulante a todos los niveles, pero especialmente en el emocional. Y hasta el mismo final.
 
Lindelof por fin puede respirar tranquilo. Muchos seguirán dando la tabarra recordándole el final de ‘Lost’, pero nadie podrá recriminarle que le devuelva los tres últimos años de su vida por el de ‘The Leftovers’. Más allá de ofrecer “la gran respuesta” a su manera para no tener que lidiar con el tema durante el resto de su vida, aunque a mí particularmente no me habría importado lo más mínimo que me hubiera dejado sin ella, Lindelof sirve un desenlace fiel a lo que siempre marcó esta serie: lo inesperado. Encima cierra todo de una manera rematadamente bonita. Nunca antes una serie, unos personajes y un showrunner habían merecido tanto un final feliz. Satisfecho y agradecido de que haya sido así. Una de las mejores series de televisión merecía un cierre a la altura. Ya lo tiene.

PD: No puedo terminar sin recomendar este "detrás de las cámaras" del último capítulo publicado en Vulture. Está en inglés, pero merece mucho la pena. Una lectura repleta de detalles y curiosidades del proceso de escritura, dirección y edición de "The Book of Nora". Una gozada.
Quiero escribir de la tercera y última temporada de ‘The Leftovers’ pero, mientras me despejo la mente y me pongo a ello, qué mejor que ir calentando con su ronda de la Elección del Mejor Personaje. Sobra decir que hace tiempo que estaba deseando poner en marcha esta votación, que por algo se trata de una de mis series favoritas. Por eso no me he querido olvidar de prácticamente nadie a la hora de elaborar la lista de candidatos. Con muchas ganas de ir comprobando por dónde irán los tiros en una ronda que preveo reñida y con muchas sorpresas. 


Como siempre, aprovecho para recordar las rondas que todavía siguen en marcha:
Las cancelaciones de ‘The Get Down’ y ‘Sense8’ sientan dos precedentes que marcan un cambio de rumbo sin retorno en la estrategia de ficción original de Netflix y la percepción generalizada que se tenía de ella. Que vaya por delante que ni he visto ninguna de estas dos series ni tenía pensado hacerlo, pero sus cancelaciones me parecen igualmente muy importantes por lo que implican. Por primera vez, Netflix tira de la guadaña para dejar una de sus series originales sin segunda temporada y otra con el cartelito de “incompleta”. Todo ello en menos de una semana. Dos casos que tiran por la borda casi todo lo que escribí hace justo un año en “la guadaña de la cancelación no existe para Netflix”:

Netflix presume de ser una televisión diferente que no se rige por las mismas normas que las tradicionales y lo intenta demostrar en cada paso que da, sobre todo en lo que respecta a su ficción original. De ahí que esté cuidando la imagen de marca de su etiqueta "original" a base de una simple cuestión de confianza a corto/medio plazo en el producto, que a su vez también se traduce en una garantía para los usuarios de la plataforma: empezar una de sus originales sabiendo que no te quedarás tirado a mitad de camino. Un nivel de seguridad que desaparecerá el día que recurra a los servicios de la guadaña de la cancelación. Ese día no importará que haya renovado 20 series anteriormente, sembrará la duda de cara a sus futuros estrenos y dinamitará la confianza ganada entre sus suscriptores. Esto, evidentemente, a Netflix no le interesa lo más mínimo. Además, no tiene ningún tipo de necesidad de hacerlo, ya que le conviene disponer de series completas en su catálogo. A fin de cuentas, entre una incompleta y otra con el lazo puesto, la mayoría elegirá antes la finalizada que la cancelada. Mi apuesta es que Netflix irá poniendo fin a sus originales con el paso de las temporadas pero que no cancelará ninguna abruptamente.

La cancelación de ‘The Get Down’ es remarcable por el mero hecho de ser la primera vez que una original de Netflix no renueva por una segunda temporada, pero se trata de una decisión justificable (y hasta entendible) después de todo lo publicado en torno al culebrón detrás de las cámaras y el sobrecoste de su producción. Motivos por los que terminó convirtiéndose en la serie más cara de la televisión. Las primeras noticias dejaron caer que tenía un presupuesto de 12 millones de dólares por capítulo (144 millones en total), pero las últimas dispararon esas cifras hasta los 16 millones (casi 200 millones en total). Un auténtico pastizal que marcaba un retorno de la inversión demasiado alto como para que los números cuadrasen. Y, por lo que se intuye, parece haberse quedado muy lejos de poder cumplir con esas expectativas a niveles de buzz mediático, recepción crítica y, sobre todo, atracción de nuevos suscriptores. Además, por lo que tengo entendido, el final de su primera temporada pasa perfectamente como desenlace cerrado.

El caso de ‘Sense8’ es diferente y eso que también es una de las series más caras de la plataforma hasta la fecha. Por lo visto, rondaba los 9 millones por capítulo, casi el doble que 'House of Cards' y 'Orange is the New Black'. A lo que hay que sumar una compleja tarea en las tres fases de su producción, incluyendo rodar en los cinco continentes. Sin embargo, lo que diferencia su caso con el de ‘The Get Down’ es el hecho de que vaya a quedar incompleta. Lo que ha generado la indignación de sus seguidores. Y con razón. Se suponía que Netflix no era como el resto de jugadores de la ficción original que cancelan series porque los números no cuadran. Se suponía que empezar una original suya garantizaba no quedarse tirarse a mitad del camino. Hasta ahora.

Entre ambas cancelaciones, Reed Hastings, CEO de la compañía, lanzaba estas declaraciones (traducción vía Las Horas Perdidas): “Tenemos un ratio de éxito muy alto. Así que hemos cancelado muy pocos shows. Siempre presiono al equipo de contenidos: Tenemos que tomar más riesgos, tenéis que probar más cosas locas. Porque deberíamos tener un ratio de cancelación más alto". En realidad, Hastinga lanzó este comentario tan solo un día antes de conocerse el guadañazo a ‘Sense8’, es decir, sabía lo que se avecinaba. Tras leerle, pensé que se refería a finalizar más series que a cancelarlas de manera literal, siguiendo la línea de lo acometido con ‘Hemlock Grove’, ‘Marco Polo’ o ‘Bloodline’. Pero no. Y esas declaraciones y el precedente sentado por ‘Sense8’ siembra la duda a partir de ahora. La misma que se cierne sobre cualquier serie emitida por cualquier televisión tradicional y que por culpa de las audiencias acaba metida en la burbuja de la cancelación.

A partir de ahora, cuando pase un tiempo desde el lanzamiento de una nueva serie o de la última temporada de una de veterana de Netflix, y no llegue el anuncio oficial de  su renovación, empezará el run run en torno a su continuidad. La tranquilidad de empezar una serie original de Netflix sabiendo que nunca la cancelará para no dejarla incompleta ya es cosa del pasado. Y, como no he parado de leer desde ayer, ¿ahora quién rescata las series que son canceladas en el sitio al que miraba todo el mundo cada vez que una serie era cancelada?
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