Me marché de vacaciones con varios temas pendientes sobre los que me apetecía escribir. He regresado y la cosa no ha hecho nada más que incrementarse, por lo que he decidido hacer una especie de repaso general sobre las series que estoy siguiendo en la actualidad para plasmar de forma rápida algunas de las cosas que me pasan ahora mismo por la cabeza. Me estoy dando cuenta de que para este verano me estoy preparando un menú seriéfilo de los más extraño y variado:

Después de leer tanto y tan bueno sobre
Luther, al fin he podido meterle mano a una de las revelaciones de esta temporada. El combo
BBC más
Idris Elba (poder ver a Stringer Bell de
The Wire al otro lado de la ley es todo un reclamo para un servidor) captó mi atención desde el principio, pero como suele ser habitual en mí en los últimos tiempos, me ha costado encontrar el momento preciso para empezar a darle al play. La espera ha merecido la pena totalmente, pues sólo me hizo falta ver la primera escena de su excelente episodio inaugural para darme cuenta de que en Luther me espera algo grande, muy grande. Algo que he podido corrobar después del visionado de su segundo y tercer capítulo, donde nos presentan a dos asesinos tan peculiares que casi consiguen hacerme olvidar de quien promete ser la verdadera reina de esta función: Alice Morgan. Del personaje de Luther y su trastornada vida, como de toda la serie en general volveré a hablar (de forma mucho más extensiva) dentro de muy poco, cuando finalice su primera temporada, la cual únicamente está compuesta de seis episodios. Los ingleses siempre fieles a su esquema tradicional de temporadas breves que tan buenos resultados les sigue proporcionando. Pocas veces con tan poco visto, me he mostrado tan optimista con una serie, como con Luther. Espero seguir así después de ver los tres capítulos que me quedan en la recámara.

Muy a su estilo,
Eureka ha regresado un verano más a las pantallas americanas sin hacer mucho ruido. La
cuarta temporada ha comenzado con una
season premiere que no se ha conformado con ser un capítulo como otro cualquier de la temporada, y como consecuencia, me ha dejado muy buen sabor de boca. Hay varias cosas que me han llamado la atención y que paso rápidamente a comentar. Empezando por la aparición de
James Callis, una vez más en una serie de ciencia ficción después de triunfar en
Battlestar Galactica y de comerse al resto del reparto en
FlashForward. Por suerte, parece que se va a quedar por el pueblo durante un tiempo, cosa que me congratula enormemente. Luego está la propia historia del episodio, con un viaje al pasado que se ha caracterizado por una gran ambientación (sus dólares le ha debido costar a
Syfy montar semejante escenario). Finalmente, está ese giro del final que me ha supuesto toda una sorpresa porque Eureka no es precisamente una serie que se acostumbre a regalar alegrías en forma de cliffhanger aunque es verdad que la tercera temporada probó suerte en este terreno en más de una ocasión. No estaría mal que la serie se volviera un poco más serielizada que de costumbre, pues esto es algo que lleva pidiendo a gritos desde hace demasiado tiempo aunque eso no signifique que tenga que perder su esencia de "experimento fallido igual a problema asegurado".

El verano es tiempo de cometer locuras, probar cosas nuevas, e incluso de dar oportunidades a series que hace unos meses no verías ni loco. En mi caso, he sido "mordido" por la moda vampírica del momento que está arrasando por gran parte de la blogosfera seriéfila y que ha conseguido picar mi curiosidad lo suficiente como para terminar viendo
el piloto de
The Vampire Diaries. Si cuando se estrenó sólo recibió palos por todas partes, parece que con lo ofrecido a lo largo de su primera temporada se ha ganado por méritos propios algo más que respeto por parte de sus seguidores. De este capítulo piloto había leído absolutas barbaridades y quizás por eso, me ha entrado mejor de lo que esperaba, lo que tampoco quiere decir que me haya gustado. Está claro que el asunto se las trae, pues por poner un ejemplo, es inevitable que resulte chocante ver como un vampiro va al instituto gracias a un anillo que le permite andar a la luz del día. Obviando este tipo de elementos y situaciones, y sobre todo, poniendo mucha fe por mi parte, creo que podré seguir con ella aunque sea sólo para comprobar a qué se debe tanto revuelo a su alrededor. Tengo claro que si quiero disfrutar de esta serie, me va a tocar ser paciente y nada exigente. Quien sabe, puede que dentro de unas semanas esté hablando de toda una revelación como en su día supuso
Supernatural. Viendo conjuntamente este verano
True Blood y The Vampire Diaries, a ver con que cara llego yo ahora y digo que no soy precisamente un seguidor de las historias de vampiros...

Hablando de los chupasangres de
True Blood, después de ver el
3x04 "9 Crimes" por fin parece que
la tercera temporada ha despegado después de que los primeros capítulos me dejaran únicamente con la sensación de que nos estábamos despidiendo de lo que sucedió en la campaña anterior, a la vez que aprovechaban para presentarnos a los numerosos nuevos personajes de esta. Todo ello agitado y mezclado con los elementos surrealistas que ha convertido a True Blood en el éxito que es, le pese a quien le pese. Soy consciente de que muchos de los que siguen esta serie lo hacen más esperando encontrarse escenas como la del final del tercer episodio (WTF en toda regla) que por las propias tramas en sí, pero ese no es mi caso. True Blood, la serie de la que todo el mundo habla este verano... y no es para menos. Aprovechando para que este párrafo no me quede excesivamente más corto que los demás, lanzo una pregunta para aquellos que además de ver la serie, hayan o estén leyendo los libros de Charlaine Harris en los que está basada True Blood: ¿En estos últimos el nivel de bizarrismo es similar al de la serie o casi todo lo que vemos por la pantalla es producto de la sádica imaginación de Alan Ball y sus secuaces?.
Después de más de un año de espera, sin saber ni siquiera si volveríamos a ver algo nuevo de ella, la
cuarta temporada de
The IT Crowd al fin se ha estrenado y con ella han regresado las mejores risas. Moss, Roy y Jen han vuelto en plena forma y poco o nada más puedo decir sobre estos tres primeros episodios, más allá de que me parece que están al nivel de los mejores de la serie. Humor británico del bueno (pese a la endiabladas risas enlatadas) que si por algún casual aún no has catado, ya deberías saber que estás tardando en ponerle remedio.
Además de todo esto, sigo maratonenado con
Entourage, estoy acabando la primera temporada de
Justified y he probado suerte con dos miniseries:
Dead Set y
Persons Unknown, esta última actualmente en emisión. Ya hablaré sobre todas ellas en otra ocasión, de la misma forma que todavía tengo "pendiente" escribir sobre
Nurse Jackie, Treme, Alias, Doctor Who, Friday Night Lights, etc. Menos mal que estamos en verano, tiempo para descansar de todo el jaleo de la temporada regular de series. ¡Que el ritmo no pare!