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Después de activar la cuenta atrás para el final de 'Boardwalk Empire', con un viaje por sus cinco temporadas a través de sus mejores trailers y teasers, continúo calentando el ambiente con su Elección del Mejor Personaje. A tan solo un capítulo para despedir la serie, por fin pego el pistoletazo de salida a la que es, sin duda, una de las rondas que más ganas tenía de poner en marcha. Una ronda que va a contar con un número muy elevado de candidatos (treinta en total), pero que son bastante menos de los que me salían (más de cuarenta) antes de meter la necesaria tijera. Por mucho que me encantaría meterles a todos, he preferido optar por la precavida opción de "menos es más". Por si acaso, como siempre en estos casos, agrego la casilla "Otro" para el que requiera hacer uso de ella. Sea como fuere, espero que esta ronda sea una de las más apasionantes y reñidas de todas las que llevamos hasta ahora (que no son pocas precisamente). No va a ser nada fácil decantarse por sólo un favorito (mi lista supera la decena), pero eso es lo que hace enorme a 'Boardwalk Empire'. ¿Tienes claro quién se llevará tu voto? ¡Que comience el espectáculo!

Dejo por aquí un listado con algunos de los secundarios que, finalmente, han quedado fuera de la lista de candidatos: Arquimedes, Benny Siegel, Billie Kent, Dean O’Banion, Edward Bader, Gaston Means, Esther Randolph, Harry Daugherty, J. Edgar Hoover, Jake Guzik, Leander Cephas Whitlock, Ralph Capone, Roy Phillips, Salvatore Maranzano, Tommy Darmody o Tonino Sandrelli. Si alguien piensa que alguno merece aparecer en la elección, tan solo debe dejarme un comentario y le añado.

Recordad que todavía podéis votar a vuestros personajes favoritos de:
Y no olvidéis dar una vuelta por esta galería para conocer a los vencedores de las rondas finalizadas:

La avanzadilla de los superhéroes

Publicado por Moltisanti On 15:31 4 comentarios
Las editoriales Marvel y DC, las dos grandes factorías de superhéroes del mundo de las viñetas, definitivamente, van a tomar la televisión americana (y la de medio mundo) durante los próximos años. Después de reventar las taquillas, ahora también pretenden hacer lo mismo con los audímetros. Algo que ya intentaron y lograron (en varias ocasiones) en décadas anteriores. Por ejemplo, y por citar los que seguramente sean los casos más reconocibles, en televisión ya tuvieron su propia serie, Batman en los 60, Spiderman, Hulk y Wonder Woman en los 70, mientras que Superman estuvo presente en los 80 (como Superboy), los 90 ('Lois y Clark') y en el nuevo milenio ('Smallville'). Por lo tanto, el actual fenómeno de los superhéroes en televisión no es ninguna novedad, pero eso no cambia que Marvel y DC nunca antes habían puesto tanto empeño en que tomaran la pequeña pantalla como hasta ahora. Ambas compañías están desarrollando un plan de expansión basado en acercar o presentar nuevos superhéroes al gran público, es decir, beneficiarse de otra sinergia con el mundo del cómic para fabricar nuevas marcas a base de sacar partido a personajes desconocidos o sin tanto tirón. La única diferencia entre el modelo de ambas reside en que Marvel está apostando por conectar el universo cinematográfico con el televisivo, mientras que por el momento, DC prefiere manejarlos como entes independientes.

Los superhéroes televisivos están siendo uno de los principales protagonistas del arranque de la temporada otoñal 2014. A mi parecer, principalmente, por dos razones. La primera porque 'Gotham' y 'Flash' eran dos de los estrenos más esperados y ambos han aterrizado con éxito en FOX y The CW, respectivamente. La segunda porque su llegada ha dado rienda suelta al runrún de si hay o no sobredosis heroica en televisión. Un (inevitable) debate que lleva tiempo retumbando en la industria cinematográfica y que entiendo que, en lo que se refiere a la pequeña pantalla, tiene que estar relacionado con lo que está por venir más que con la propia oferta actual. Dado que en emisión sólo están ‘Arrow’, con su tercera temporada en The CW, ‘Agents of S.H.I.E.L.D.’, con su segunda en ABC, y las mencionadas ‘Gotham’ y ‘Flash’. Cuatro series que no son más que una avanzadilla de la verdadera invasión que tendrá lugar a lo largo del año que viene. Únicamente los proyectos que tienen Netflix y Marvel en la recámara, suman más que los que actualmente están en emisión. Cinco vs. Cuatro. Tras la serie de Daredevil, que será la primera en llegar, vendrán las basadas en los personajes de Jessica Jones, Iron Fist y Luke Cage, para ya en 2016, converger en la miniserie 'The Defenders', que será la particular 'Los Vengadores' de las series de televisión.

A los títulos de Netflix, además hay que sumar el estreno de 'Agent Carter' en la midseason de ABC. Por lo tanto, y dando por hecho que las cuatro series que actualmente están en emisión renovarán por una temporada más, el año que viene la oferta de superhéroes ascenderá a un total de nueve títulos. Más del doble que en este 2014. Y no me olvido de los proyectos que ahora mismo están en la fase de desarrollo y que pueden acabar recibiendo luz verde. Como son la adaptación de Supergirl para CBS o la de Titans para TNT. Por no hablar de los planes de The CW. ¿Alguien duda que seguirá sacando tajada de la biblioteca de DC? Después de intentar y fallar con Aquaman, Robin, Deadman, Hourman, Booster Gold o Wonder Woman, no dudo que Greg Berlanti y Marc Guggenheim (los dos máximos responsables del desembarco actual de DC en The CW) deben estar buscando un nuevo candidato (o candidata) para protagonizar el siguiente spin-off englobado dentro de los universos de 'Arrow' y 'Flash'. Por último, recuerdo que NBC tiene lista 'Heroes Reborn' y que The CW está preparando un remake de la británica, 'Misfits', por citar dos de los pocos títulos dentro del género que no guardan relación alguna con las factorías DC o Marvel. Lo dicho, la sobredosis de superhéroes y villanos, tanto en cine como especialmente en televisión, no ha hecho nada más que comenzar y la verdadera invasión todavía está por llegar...
'Utopia' está dando mucho que hablar, por diferentes motivos, durante estas últimas semanas. Sin ir muy lejos, la pasada, Channel 4 comunicaba oficialmente que no la renovaba por una tercera temporada, o lo que es lo mismo, la conspiración perpretada por Dennis Kelly queda a medias. Buen momento para recordar la entrevista que concedió el creador a las puertas del estreno de la segunda entrega, donde afirmaba que desde el principio concibió la serie como un proyecto de largo recorrido y que tenía un plan maestro que podría abarcar hasta cuatro temporadas. Unas declaraciones que confirmaban que 'Utopia' nunca fue una miniserie, en clara alusión a la polémica que surgió en torno al final de su primera temporada. Una polémica consecuencia de la eterna confusión que existe con las (mini)series británicas. Un fallo de comunicación que provocó que mucha gente acabara con un buen mosqueo, tras disponerse a ver el último capítulo esperando presenciar un desenlace y acabar recibiendo un "continuará" en forma de cliffhanger.

La anulación de 'Utopia' no me ha pillado por sorpresa, dado que la segunda temporada pegó un considerable bajón de audiencia. Arrancó, tras casi un año y medio de parón, marcando mínimo histórico (493.000 espectadores y un 3,2%), obteniendo menos de la mitad de lo que tuvo su debut (1.14 millones y un 6,98%) en enero de 2013. Al día siguiente, su segundo episodio volvía a bajar hasta los 417.000 espectadores y un 2,7% de share. Situándose muy por debajo de la media del canal. Al echar un vistazo a estos datos, supe que no habría tercera temporada. Tal y como así ha sido. Una vez la serie ha sido anulada, todas las miradas han ido a parar al más que posible remake americano que está desarrollando HBO. Más que nada porque hace dos semanas saltó la noticia de que David Fincher pretende dirigir los seis capítulos de la primera temporada. Siempre y cuando el proyecto acabe recibiendo luz verde, algo que todavía no ha sucedido. Ojo con ésto.

En cuanto al nivel de esta segunda temporada, sin entrar a comentar detalles concretos de la trama, señalar que pierde mucho fuelle con respecto a la primera. Como era de esperar. En forma de resumen, diría que vuelve a brillar en las formas y sigue sin cortarse a la hora de tomar riesgos, pero descuida el desarrollo del fondo en exceso. Como resultado, visualmente sigue siendo una pasada y deja uno de los capítulos del año (el 2x01), pero la propuesta no logra calar de la misma manera. Al menos es lo que me ha sucedido con estos cinco episodios (el primero juega en otra liga). Me da rabia porque la tesis central de la conspiración sobre la que gira 'Utopia', me parece muy interesante y con un grandísimo potencial. Sin embargo, los brochazos de inspiración y originialidad, salpicados con grandes dosis de violencia, esta vez sucumben ante un desarrollo de la historia espeso y enrevesado, incluso incomprensible por momentos (como resultan ser cierto nuevo personaje y alguna que otra decisión argumental), unido a que la mayoría de los protagonistas terminan paseándose sin un propósito claro y actuando según sopla el viento. La mejor prueba de lo que digo la encuentro en la evolución de Wilson Wilson (la Veleta Humana) y su ascenso meterórico.

Para colmo, el último capítulo finaliza dejando muchos frentes abiertos. Empezando por el destino de todos los protagonistas. Y, por supuesto, el conflicto principal queda sin resolución. Por lo menos, merece la pena destacar que las verdaderas intenciones de Mr. Rabbit y "The Network" son reveladas en su totalidad. Lo que no cambia que 'Utopia' ya forme parte del grupo de series incompletas (tras dos temporadas). Por eso mismo, dado que no habrá tercera entrega, seguro que más de un seguidor estará preguntándose si el posible remake de HBO servirá para completar el puzzle conspiranoide de Dennis Kelly. En mi caso, lo dudo mucho. Si David Fincher ha decidido apostar por este proyecto, considero que tiene que ser porque pretende aprovechar las virtudes del formato que considere oportunas, pero adaptándolas con total libertad. No le imagino siguiendo ningún camino establecido previamente. Sea como sea, todo esto son conjeturas que, por el momento, no llevan a ninguna parte. Todo lo contrario que el último plato que tengo reservado para esta ocasión: la Elección del Mejor Personaje de 'Utopia'. ¿Tienes claro a tu favorito? ¡Votemos!



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Tres capítulos. Esto es lo que falta para despedir a 'Boardwalk Empire'. Una de mis series favoritas está a punto de decir adiós... para siempre (en los tiempos de las "descancelaciones" esta afirmación ha dejado de ser una obviedad). Y como no podría ser de otra manera, pretendo ir calentando motores para la ocasión. Ya lo deja bien claro el eslogan de esta temporada final: No One Goes Quietly/Nadie Se Va Sin Hacer Ruido. Por eso, antes de preparar su ronda de la Elección del Mejor Personaje, una a la que no puedo tener más ganas de poner en marcha, he decidido llevar a cabo una nueva entrega de Promocionando. No por nada el material promocional de la serie siempre me ha parecido una auténtica pasada. De esta forma, propongo realizar un viaje por las cinco temporadas de 'Boardwalk Empire', vídeo a vídeo, a través de sus mejores trailers y teasers.

Desgraciadamente, para los que todavía no hayan visto la serie, no me queda más remedio que cubrirme las espaldas y colocar el correspondiente cartelito de aviso. ¡Atención Spoilers!

1. ¿Hay algo mejor que tener un espectacular trailer como carta de presentación? Sí, contar con cuatro. El número que preparó HBO (entre otras muchas cosas) para promocionar la bienvenida a Atlantic City. Dejo la primera pieza, pero también recomiendo ver la II y III y IV.


2. De los tres trailers para la segunda temporada, me quedo con éste (aunque también comparto el II y III). Asimismo de aquel año, no me olvido de destacar las promos por personajes. Nucky, Margaret, Darmody, Harrow, Arnold, Nelson, Luciano y Capone contaron con la suyo propia.


2. B. Un fantástico teaser que adelantaba el "Todos contra Nucky y Nucky contra todos" de ese año:



3.Seguramente, mi trailer favorito de todos los publicados a lo largo de las cinco temporadas, aunque este "Everybody Got Guns" tampoco se queda atrás. Gyp Rosetti y el espectáculo debe continuar...


3.B. "No puedes ser un gánsgter a medias". Un teaser que simboliza la tesis principal de la tercera temporada a la vez que realiza un tributo a la forma en que acababa la segunda. Simplemente genial. Además, HBO lanzó otros dos teasers en blanco y negro (I y II).



4. Para la cuarta temporada, además de este trailer, destaco que sacaron unas promos de personajes del estilo de las de la segunda campaña, pero clasificando a los protagonistas por ciudades: Atlantic City, Chicago, New York y Harlem. Por si no fuera suficiente, también preparon unas para los nuevos personajes, de la dupla Nucky-Eddie y, final y merecidamente, de Mickey Doyle.


5. Sorprendentemente, comparado con años anteriores, HBO no ha lanzado prácticamente trailers con motivo de la temporada final. Además del que comparto, tan solo publicó este "St. James".


Para acabar, avisar que HBO emitirá un "Farewell" para despedir a la serie y echar una última mirada atrás de la mano de Terence Winter y parte del reparto. Se emitirá el 20 de octubre. El día después...
Después de numerosos rumores, Showtime ha sorprendido a todo el mundo anunciando, de manera oficial, la vuelta de 'Twin Peaks' con nueve capítulos para 2016, veinticinco años después de su cancelación. El regreso se llevará a cabo en formato "limited series", es decir, según como funcione esta nueva tanda, puede que haya más entregas en un futuro. Sea como sea, lo importante es que la premonición de Laura Palmer en la habitación roja va a hacerse realidad y un servidor ni quiere ni puede ocultar su alegría por semejante bombazo. Todo un puntazo que este regreso de entre las series canceladas vaya a producirse en el momento oportuno.

De momento, se sabe que David Lynch y Mark Frost escribirán los nueve capítulos y que el propio Lynch dirigirá cada uno de ellos. En esta entrevista en Deadline, Frost anuncia que la acción se situará en el presente, más de dos décadas después del cliffhanger con el que se despididó la serie tras ser cancelada por ABC ("Querido David Lynch"). Se cuenta con la vuelta de gran parte del elenco original, pero de momento no hay nadie confirmado. Ni siquiera Kale MacLachlan, el Agente Dale Cooper, el protagonista de la función y nombrado como mejor personaje por todos vosotros. Tampoco está confirmado que regrese Angelo Badalamenti, el responsable de melodías como ésta.

A falta de confirmaciones, acabo recopilando una cuantas curiosidades que han salido a la luz tras el anuncio. Gary Levine, el segundo al mando de Showtime, y máximo artificie de que estos nuevos episodios vayan a emitirse en el canal de cable premium, era el ejecutivo responsable de la serie en los tiempos de ABC. Lynch y Frost llevan tres años liados con este regreso. Barajaron la idea en 2007, coincidiendo con el lanzamiento del pack de la caja dorada de la serie en DVD, pero no fue hasta 2011 cuando comenzaron con el brainstorming y se pusieron a dar forma al proyecto. Tres años preparando una continuación deseada por muchos, pero esperada por pocos, y que viene a reafirmar lo que llevo tiempo comentando por aquí: la guadaña de la cancelación ya no es lo que era.
 

Reflexionando sobre los diferentes "finales de serie" que existen, en términos de previsión y anticipación, he llegado a la conclusión de que hay tres tipos de sospechosos habituales:

1.  El final inesperado. El estándar clásico cuando se habla de cualquier ficción incompleta, sin importar que sea un título de Network o del cable. La serie es anulada y/o cancelada durante o después de su emisión, el equipo técnico no puede reaccionar y el capítulo que iba para "season finale", automáticamente, pasa a tener consideración de "series finale". El espectador tiene todas las papeletas para acabar maldiciendo frente al televisor.  Ejemplos: 'Deadwood' y 'Carnivale'.

2. El final improvisado. Mucho más propenso entre títulos de Network que del cable. Cuando una serie es anulada y/o cancelada durante su periodo de emisión, pero el equipo técnico es avisado con la suficiente antelación como para preparar un desenlace que cierre, de la mejor manera posible, las tramas principales y personales de los protagonistas. Excepto que seas David Lynch y decidas aprovechar el final de 'Twin Peaks' para vengarte de la cadena. Ejemplos: 'Alias' y 'Prison Break'.

3. El final previsto y preparado con antelación. Los máximos responsables de las series tienen voz y voto en la fecha de caducidad de la obra. Se sientan con los canales, exponen su plan maestro y se toma la decisión que mejor convenga a todas las partes implicadas, siendo los directivos, por supuesto, los que tienen la última palabra. Una vez fijada la línea de meta, los guionistas diseñan la temporada final y el desenlace en función de su visión creativa. El espectador está al corriente. Todo el mundo contento. Ejemplos: 'Breaking Bad' y 'Friday Night Lights'.

De estas tres posibles maneras de archivar una serie, tan solo una es la ideal tanto para los que están detrás de las cámaras como para los que estamos delante. Desgraciadamente, no hace mucho tiempo, la gran mayoría de finales pertenecían a una de las dos variantes del primer grupo. Los colofones inesperados e improvisados han sido siempre la tónica predominante en la televisión. Por aquel entonces, una cadena comunicando que fijaba el punto y final de una serie era algo muy excepcional. Más aún que lo hiciera con un año de antelación. Hablo en pasado porque, en la actualidad, la situación ha cambiado para bien. Ahora proliferan las noticias que anuncian que la próxima temporada de una determinada serie será la última. Llegando a un punto en el que son el pan de cada día, sobre todo en este último par de años, donde podemos encontrar multitud de ejemplos. Sin ir más lejos, de entre todas las series que archivé durante el pasado 2013, ‘Fringe’, ‘Spartacus’, Dexter’, ‘Breaking Bad’, ‘Eastbound and Down’ y ‘Mad Dogs’ arrancaron su principio del fin acompañados del cartel de "The Final Season".

Fijar la fecha de fin de fiesta con antelación, y hacer pública dicha decisión, conlleva una serie de ventajas para las cadenas que apuestan por ello. Convierte a las temporadas finales en grandes eventos. Un gancho promocional que, en la línea de las miniseries, proporciona una mayor repercusión mediática (aspecto a tener muy en cuenta en estos tiempos donde cuesta tanto destacar entre la multitud) y suele suponer el retorno de parte de esa audiencia que se bajó del barco pero que está dispuesta a reengancharse para conocer cómo acabará todo. Por no hablar del  incremento del precio por espacio publicitario. Varias ventajas que antes estaban reservadas en exclusiva para el último capítulo y que ahora pueden llegar a repercutir positivamente a una campaña al completo... o a sus dos mitades, como en el caso de 'Breaking Bad'. La primera serie de la historia en ganar dos veces el Emmy a mejor drama... por una misma temporada.

La decisión de AMC de partir en dos la última temporada de uno de sus principales iconos, resultó más llamativa que novedosa (HBO con 'The Sopranos' ya había hecho algo parecido), pero sobre todo sirvió para convertir a 'Breaking Bad' en la abanderada actual de este cambio en el paradigma de la última temporada. Gracias al éxito cosechado, los responsables creativos de las ficciones tienen el mejor referente posible para intentar convencer a las cadenas que deben mimar más el producto y que una serie cerrada de cinco temporadas puede llegar a ser más rentable que una de ocho que, de tanto estirar el chicle, va perdiendo el interés hasta acabar siendo cancelada y dejar como legado un final abierto. No me olvido del papel clave que está jugando la revolución tecnológica en todo este asunto (y que supone la mayor diferencia entre el caso de Breaking Bad con el de hace unos años de 'Los Soprano'), gracias a las posibilidades que ofrece el vídeo bajo demanda como nueva ventana de explotación. Algo que hasta el propio Vince Gilligan reconoció que resultó fundamental para que 'Breaking Bad' afrontara su temporada final como un auténtico fenómeno de masas.

Tratando de recordar las primeras de series que anunciaron con antelación que su próxima temporada, en realidad, sería la última, me han venido a la mente 'The Shield', 'Six Feet Under' y la propia 'The Sopranos'. Curiosamente, dos de ellas producidas y emitidas por HBO. Sin embargo, el referente que realmente quiero destacar es el de 'Lost'. No sólo porque considero que fue el principal propulsor de este cambio en el paradigma que prolifera actualmente ('Breaking Bad' es la abanderada), sino también porque su anuncio sigue siendo único en su especie: se produjo con tres años de antelación. Después de sufrir una considerable bajada de audiencia, tras regresar de un parón de cuatro meses durante la emisión de su tercera entrega, Damon Lindelof y Carlton Cuse se sentaron con los directivos de ABC y de aquella negociación salió la decisión de renovar la serie por tres temporadas más, dejando fijada la fecha de fin de fiesta para mayo de 2010. Dos semanas después del décimo aniversario de su estreno en ABC, un 22 de septiembre de 2004, lo celebro recordando una de las muchas hazañas logradas por la que fue y sigue siendo mi serie favorita. Una hazaña que no suele ser recordarda y que me permitió afrontar su sexta y última temporada como el evento televisivo más importante de aquel año. Casi cuatro meses donde disfruté frente a la pantalla del televisor como sólo se puede hacer si se conoce que el final está cerca y que llegará en las condiciones apropiadas: acorde con la visión creativa de los autores.

Regresando al presente, 'Boardwalk Empire' y 'Sons of Anarchy' son los dos últimos ejemplos de series que han podido dar el pistoletazo de salida a su principio del fin haciendo gala de su condición de última temporada. Algo que previamente, a lo largo de este 2014, ya habían hecho otras como 'How I Met Your Mother', 'Wilfred', 'The Killing' (descancelada por segunda vez y rescatada por Netflix para darle un final apropiado) o 'True Blood'. También podría incluir 'Californication' en este repaso, pero no lo creo pertinente porque Showtime anunció que su séptima temporada sería la última cuando ya estaba colocada en la rampa de salida, aunque la decisión fuera tomada con un año de antelación (o, al menos, eso vendieron tanto Tom Kapinos como Showtime). Por cierto, mirando hacia el próximo 2015, la tendencia seguirá por el mismo camino y los principios del fin de 'Justified', ' Mad Men', 'Parks & Recreation', 'Nurse Jackie' o 'Falling Skies' también llegarán con el cartel de "The Final Season" decorando su material promocional.

El cambio en el paradigma de la última temporada es uno de los muchos síntomas del intenso periodo de renovación en el que está inmerso la ficción televisiva. Uno que me parece especialmente significativo. No sólo porque sea fundamental para que las series brinden mejores desenlaces, sino por asegurar cierres de tramas y despedidas de protagonistas acordes con la visión de sus máximos responsables. Una posibilidad que no hace mucho era un lujo al alcance de muy pocos. Otro mini punto para esta nueva edad dorada de las series que disfrutamos en la actualidad. 
1. El poder reside donde los hombres creen que reside. Es un truco, una sombra en la pared, y hasta un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy larga.

Varys (Game of Thrones) 

2. Si ya no podemos separar a los inocentes de los culpables, todo lo que nos pasó, todo nuestro sufrimiento, no tiene sentido.

Matt Gambled (The Leftovers)

3. Antes de empezar, todos deben ser advertidos. Nada aquí... es vegetariano. Bon appétit.

Hannibal Lecter (Hannibal)

4. Ella vino a mí porque podía ofrecerle algo que tú no podías, un propósito. Eso es todo lo que cualquiera de nosotros quiere, todos y cada uno de nosotros. No respuestas, no amor, sólo una razón para existir, algo por lo que vivir, algo por lo que morir.

Patti Levin (The Leftovers)

5. Lester, ¿esto es lo que quieres? ¿Sí o no?

Lorne Malvo (Fargo)

6.  Jim, pareces un buen tipo, pero esta no es la ciudad ni el trabajo para un buen tipo.

Harvey Bullock (Gotham)

7. Déjame decirte que es lo que va a pasar... Oficial Grimly. Voy a subir mi ventanilla, luego voy a arrancar el coche y marcharme, y tú vas a irte a casa con tu hija, y cada pocos años, vas a mirarla a la cara y pensar que estás vivo porque cierta noche elegiste no bajar por cierto camino, que elegiste ir hacia luz en vez de hacia la oscuridad.

Lorne Malvo (Fargo)
Después de seis años y medio y siete temporadas, toca archivar 'Californication'. Si todavía no has visto el 7x12 "Grace", te recomiendo no seguir leyendo. ¡Atención Spoilers!

Podría haber acabado tras la cuarta temporada y no hubiera pasado absolutamente nada. Sin embargo, Showtime prolongó su andadura durante tres años más. Así funciona la tele. Durante esta última etapa, el vehículo para el lucimiento de David Duchovny ha evidenciado que su fórmula estaba más que exprimida y que su trama principal (Hank-Karen) sólo servía para dar nuevas vueltas sobre el mismo círculo. Pese a todo, y sin volver a alcanzar las mismas altas cotas, esta dramedia (mucho más comedia que drama) al menos mantuvo los niveles de grandeza de Hank Moody y Charlie Runkle, una de las parejas cómicas más cachondas de la televisión reciente y, sin duda, una de las que más risas me ha proporcionado. Ellos eran la razón para ver ‘Californication’ hasta al final y ellos han conseguido que nunca planteara bajarme del carro una vez superada la etapa de madurez, tras la cuarta temporada, y poniendo la directa hacia la de declive durante los últimos tres años. Un declive que no ha sido tan pronunciado, ya que al menos puedo decir que la séptima temporada ha vuelto a ser entretenida. Al igual que lo fueron la quinta y sexta sinfonía.

Utilizando la misma plantilla que en las seis temporadas anteriores, esta vez, Tom Kapinos ha explorado y parodiado el detrás de las cámaras de una serie de televisión. Uno de los últimos reductos de la industria del entretenimiento que le quedaba por enfilar, después de atreverse con el mundillo literario, cinematográfico y musical (rock, hip-hop y, otra vez, rock). Así la propia serie ha podido reírse de sí misma en varias ocasiones, como en el capítulo que Hank asiste a una prueba de casting, dejando entrever cierta alegoría pasada de rosca entre el proceso de selección ficticio y el real. Una coña que siempre ha acompañado a 'Californication' fuera de la pantalla. Como cada temporada, el nuevo contexto daba lugar a la aparición de varios secundarios. Por lo general tres, correspondiéndose con los nuevos intereses amorosos y camaradas laborales de Hank, además del encargado de amenazar la vertiente familiar. Habitualmente este último papel recaía en el nuevo novio de Karen o Becca, pero en esta ocasión, innovando levemente, tocaba directamente a Hank con la aparición de Levon. Mientras que los otros dos roles principales iban para Julia y Rick Rath. Por cierto, era la primera vez que me cruzaba con Michael Imperioli desde el final de ‘Los Soprano’.

Al igual que la temporada en general, el último episodio me ha parecido correcto. Sin sorpresas, ni fuegos artificiales, pecando de falta de ideas originales, pero mezclando cachondeo con emotividad. No pasará a la historia, como tampoco lo hará la propia serie en sí. Un desenlace que cierra los arcos argumentales abiertos durante esta séptima temporada (incluyendo esa "proposición indecente" con muñeca hinchable incluida que ha sido lo más loco de la campaña con permiso de la última cena familiar repleta de invitados), pero sin llegar a escribir un punto final en la historia (interminable) de amor entre Hank y Karen. La vida de los protagonistas seguirá como hasta ahora, con la única diferencia de que la audiencia no volverá a saber de ellos. Y es que como Moody le dijo a Atticus la temporada anterior, “I’m with her, even if I’m not". Esta ha sido la tesis central de 'Californication' durante toda su andadura y lo seguirá siendo incluso después de finalizar. Hank, por muchas buenas intenciones que tenga, nunca podrá cambiar. Incluso siendo todo lo fiel que le resulte posible. Él lo sabe, ella también. Están hechos el uno para el otro pero nunca podrán ser felices juntos.

Después de escuchar las últimas líneas escritas por Hank durante la secuencia a bordo del avión, donde homenajea o parodia (no me quedó del todo claro) esas trilladas declaraciones de amor vistas en innumerables comedias románticas, "Rocket Man" volvía a sonar (“I miss the earth so much/I miss my wife/It’s lonely out in space”) como ya hiciera al final del primer capítulo y del último de la tercera temporada. Por cierto, he intentado tirar de memoria, pero soy incapaz de recordar otra serie que haya hecho uso del mismo tema musical en tres ocasiones, pero las cosas como son, pocas veces una canción ha definido por completo a un personaje como sucede en el caso de Hank "Rocket Man" Moody. Con este tema de Elton John como acompañamiento de lujo y tirando de un clásico pero efectivo montaje musical, llegaba la hora de subirse al carrusel de las despedidas. Tocaba decir adiós a todos los protagonistas, al Porsche 964 Cabriolet y, por supuesto, a California. Siendo rematada la función con un beso entre Hank y Karen que aumentaba la sensación de final feliz, pese a que en este cuento los enamorados ni comerán perdices ni serán felices para siempre.

'Californication' no pasará a la historia, pero siempre la recordaré con cariño y como la gran incomprendida que fue. Una lástima que muchos optaran por darle la espalda a las primeras de cambio, renegando de la superficie y perdiéndose una buena sesión de risas y reflexión alrededor de una historia sobre amor y amistad, cargada de contenido sexual, en la adultez. Una serie que consiguió, durante siete temporadas, que Duchovny dejara de ser Mulder, y que Hank Moody se alzara como un galán/bribón para el recuerdo. El motherfaka supremo. Rocket Man.
Esta no es una ronda de resultados más. Por algo trata sobre dos iconcos televisivos, '24' y 'The Wire', y encumbra a dos de mis personajes favoritos. Creo que no hace falta ni que les presente.

Jack Bauer se hace con el título de mejor personaje de '24'. Esta ronda era una de esas en las que el favorito estaba claro pero, para mi sorpresa, su victoria no ha sido tan apabullante como cabría esperar. 180 votos, o lo que es lo mismo, el 22% de los 826 totales que ha tenido esta ronda que ha abarcado las 8 primeras temporadas de la serie. "Live Another Day" no estaba ni anunciada cuando la puse en marcha. El segundo puesto es para Chloe O'Brian gracias a los 150 votos (18%) obtenidos. Tan solo 30 menos que el mismísimo Bauer. Ojo. La última posición en el cajón ha estado muy disputada pero, finalmente, Tony Almeida se ha antepuesto a Michelle Dessler, David Palmer y Nina Meyers. Este trío se queda a las puertas y además marca tierra de por medio respecto al resto de candidatos. Un pelotón liderado por Charles Logan y Kim Bauer, ambos con un 2%. La posición de la pequeña de los Bauer me resulta llamativa debido a que suele ser una fija de las listas sobre personajes odiosos. ¿Qué es lo más sorprendente de estos resultados? ¿Jack Bauer ganando, pero no tan sobradamente como podría esperarse? ¿Chloe quedando tan cerca? ¿Kim y ese 2% de votos?

Antes de analizar los resultados, me gustaría destacar que estos 2,619 votos convierten a 'The Wire' en la serie con mayor participación, hasta ahora, de la Elección del Mejor Personaje. Una ronda en la que no estaban todos los candidatos posibles (porque el servidor de la encuesta no daba para más), pero creo que hice la mejor criba posible. A fin de cuentas, la opción "Otro" sólo ha contado con 48 votos (2%) y estaba cantado que Omar "All in the game" Little iba a proclamarse como el mejor personaje de 'The Wire'. Lo hace con 643 votos, un 25% del total. Acompañándole en el podido, aparecen Stringer Bell con 305 (12%) y Bubbles con 253 (10%). Los dos siguientes en aparecer son Lester Framon y Bodie, seguidos de cerca por el protagonista de la serie (si es que alguien realmente lo era más allá de la propia ciudad de Baltimore). Un Jimmy McNulty que para mi sorpresa tan solo ha rascado un 5% de los votos. Un 1% más que su compañero de fatigas, Bunk, y que Snoop. En cuanto al abarrotado pelotón que ha tenido la ronda, Pryzbylewski (Prezbo para los amigos) y Michael Lee sobresalen con un 3%, siendo el Griego el farolillo rojo de la ronda con, únicamente, tres votos. Una elección tan especial como la de 'The Wire', por lo que representa y por su alto grado de participación, no puede acabar sin una buena ronda de preguntas del millón. ¿Dabas por segura la victoria de Omar? ¿Qué personajes esperabas encontrarte en el podio? ¿A cuántos candidatos te hubiera gustado votar? Mi lista era casi interminable...

Recordad que todavía podéis votar a vuestros personajes favoritos de:
Y no olvidéis dar una vuelta por esta galería para conocer a los vencedores de las rondas finalizadas:

¡'The Leftovers' de mi vida!

Publicado por Moltisanti On 17:05 10 comentarios
La pretensión de Damon Lindelof con ‘The Leftovers’ era tan ambiciosa como arriesgada. Esta fue la única conclusión que saqué en claro tras ver el piloto del nuevo drama de HBO. Un capítulo que me dejó sin saber muy bien qué opinar, pero con muchas ganas de continuar. Pese al desconcierto inicial, tardé poco en darme cuenta (con su tercer capítulo) que ‘The Leftovers’ iba a encantarme.

Antes de comenzar con el repaso a su primera temporada, y como se suele decir, al César lo que es del César. Damon Lindelof sale airoso de una contienda que se antojaba como un auténtico reto/papelón. Consecuencia de arrancar con un detonante tan potente para, a continuación, pretender que el público se olvidase de semejante misterio (y evitar que malgastara su aliento formulando preguntas que quedarán sin respuesta) para centrarse exclusivamente en los personajes y sus respectivos dramas personales, colocando al espectador en la misma situación de "mirar hacia adelante" que los propios protagonistas tienen que afrontar tras las desapariciones.

En lo que a mí respecta, Damon Lindelof ha cumplido con su propósito. Reconozco que pensaba que era un reto/papelón demasiado ambicioso, y con muchas opciones de acabar convertido en un dramón pretencisoso, pero eso sólo hace que su labor (como co-creador y co-guionista de estos 10 episodios) tenga aún más mérito. Los personajes me han interesado tanto que no me ha costado obviar que todo arrancó con un gran misterio. Me apetecía un drama sobre consecuencias más que uno de búsqueda de respuestas y eso es lo que me he encontrado. Lo que no esperaba era que me fuera a parecer toda una experiencia audiovisual. Una rematadamente estimulante.

Sólo me hicieron falta dos sesiones de preparación para vislumbrar que ‘The Leftovers’ iba a merecer mucho la pena. Y es que a la tercera me atizó con su primer golpe de efecto en forma de uno de mis episodios favoritos de lo que va de año. Aquel 1x03, “Two Boats and a Helicopter”, vino a ser una demostración de todo el potencial que podría llegar a dar esta historia sobre la pérdida y la desolación mientras se hace lo que se puede por seguir adelante a raíz de un evento inexplicable y de tal magnitud que es capaz de cambiarlo todo y a todos para siempre.

El capítulo, centrado en el reverendo Matt Jamison, un personaje que apenas había aparecido en la fase de rodaje, contiene muchos de los rasgos definitorios de esta primera temporada. Destaco que saca mucho partido al original contexto religioso en el que se desarrolla la acción; apuesta por un estilo de presentación de personaje en el que nadie es lo que parece a primera vista hasta que llega el momento de revelar y explotar el background del personaje de turno, dando una vuelta completa a la percepción sobre el mismo; no tiembla a la hora de recurrir a escenas duras, crudas y, en ocasiones, espeluznantes; siembra misterios difuminando, pero sin llegar a cruzar del todo, la línea entre lo real y lo fantástico/divino; cuesta distinguir si lo que está sucediendo es cierto, un sueño o un simple acto derivado de la locura; y, finalmente, no deja a nadie indiferente.

A modo de curiosidad, señalar que el título de “Two Boats and a Helicopter” tiene relación directa con las señales que (en forma de palomas) le llegan al reverendo mientras trata de hacer lo imposible por salvar su iglesia. Una trama basada en una vieja parábola sobre un hombre que no acepta ser rescatado por nadie durante una inundación porque prefiere esperar a que Dios intervenga y le salve; cuando el hombre muere ahogado, y llega al cielo, pregunta a Dios por qué nunca le ayudó, a lo que Dios responde que sí que lo hizo y que le mandó dos barcos y un helicóptero para rescatarle. Una interesante parábola que descubrí viendo ‘Boardwalk Empire'.

Además del 1x03, sin contar el broche de oro servido como final de temporada, los otros dos capítulos más potentes también son múltiplos de tres. El 1x06 “Guest”, donde se profundiza sobre la enigmática Nora Durst. Al igual que el episodio del reverendo, aquí sólo se sigue a este personaje para extraerle todo el jugo posible. Y vaya que si lo hace. Esta cita también ofrece uno de los momentos más intensos de la temporada en forma de "purificación del dolor". En cuanto al 1x09 “The Garveys at Their Best”, propone un viaje a la época anterior a los sucesos del 14 de octubre, o lo que es lo mismo, muestra cómo eran los principales protagonistas antes de convertirse en unos auténticos miserables. Un capítulo fascinante, que llegó en el momento oportuno (con ciertos retoques podría pasar como primer episodio aunque así nunca hubiera gozado del mismo impacto emocional) y que revela, finalmente, los motivos que llevaron a la desintegración de los Garvey.

Después de someter al espectador a un viaje repleto de alteración, desconcierto y desolación, Lindelof remata la función con un atisbo de esperanza, sirviendo en bandeja una catarsis que me ha recordado al efecto purificador de los abrazos de Wayne. Un final de temporada que casi que podría pasar como final de serie, pese a que deje varios asuntos sin resolver. Unos cabos sueltos que son, precisamente, los que pueden desplazar varias tramas (y, en consecuencia, a la serie en sí misma) hasta un terreno fantástico durante la próxima temporada, como sucedería si se descubre que, por ejemplo, el abuelo Garvey no está loco, si Wayne no es un fraude y si el "pequeño" es especial. Sinceramente, prefiero que continúe sacando partido a la vía realista (aunque no cese a la hora de juguetear con situaciones desconcertantes) que tan bien le ha funcionado.

Me parece oportuno, también, hacer una mención especial a la sinergía de los apartados visual y musical. Clave para que la serie llegue a emocionar de la manera que lo hace. Sin ir más lejos, el último capítulo es, en este aspecto, un auténtico recital. No exagero si digo que la banda sonora (a cargo de Max Ritcher) es una de las partituras más sobrecogedoras que recuerdo haber escuchado en una serie de televisión. Pelacos de punta. La misma sensación que me provocaron muchos de los momentos más impactantes de la temporada. Y es que, como señalaba antes, no se escatima a la hora de recurrir a escenas que pueden herir la sensibilidad del público. Siendo la pedrada del arranque del 1x05, la mejor prueba de lo que digo. Una secuencia que interpreté como un último aviso para navegantes antes de entrar de lleno en el espeluznante plan de los Fumadores Blancos.

En última instancia, me gustaría resaltar la labor del elenco de actores y actrices. Empezando por el propio protagonista, Justin Theroux (Kevin), siguiendo por Amy Brenneman (Laurie), Carrie Coon (Nora), Ann Dowd (Patti) o Paterson Joseph (Wayne). Sin olvidame del papelón de Christopher Ecclestone (Matt) en aquel "Two Boats and a Helicopter", por supuesto. Si hasta los adolescentes cumplen con creces. ¿Rascarán alguno una nominación en los Emmys?

Estamos teniendo un gran 2014 en materia de estrenos y 'The Leftovers' es la última prueba de ello. 100% recomendada. Damon Lindelof contó que tenía un plan maestro de seis temporadas, así que ahora a esperar que pueda completarlo. Lo digo porque las audiencias no han sido ni mucho menos tranquilizadoras (de ahí que su renovación se hiciera algo de rogar), pero ojalá que HBO siga apostando por la serie durante muchos años más. 'The Leftovers' sigue y tiene que seguir aquí.
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