The Triangle a.k.a. El Triángulo de las Bermudas, es una miniserie compuesta de tres partes de una hora y media de duración cada una, o lo que es lo mismo, te lleva en torno a seis horas verla al completo. Esto que a priori era el principal aliciente para que la diera una oportunidad, a la postre no ha impedido que me haya costado lo mío poder finalizarla. Detrás de este proyecto, emitido en el canal Syfy (Scifi en el 2005, fecha en la que se estrenó) y centrado en el mito de "El Triángulo" donde barcos y aviones han desaparecido durante décadas, están las mentes de Bryan Singer y Dean Devlin. Estos dos apostaron por llevar a la pequeña pantalla su propia versión de la historia, pero irónicamente los clichés sobre la misma son la constante tónica de la serie. Desgraciadamente esto no es ni mucho menos el principal inconveniente con el que hay que lidiar con esta producción, pues los personajes son de esos que ni merecen que te quedes con su nombre (no recuerdo el de ninguno). Creo que con lo poco que llevo dicho, ya queda claro que The Triangle no va a salir precisamente bien parada en esta entrada...
Os hago una especie de sinopsis para que os hagáis una idea de por donde van los tiros de la historia The Triangle: Los barcos de un multimillonario empiezan a desaparecer en el océano Atlántico. Este, cansado de la situación, decide contratar a un grupo de expertos en varios campos para obtener respuestas. Entre estos están un medium, un periodista y... en realidad da igual quien estuviera, pues para lo que luego llegaría a resultar importante, podrían haber sido elegidos dos guardias de seguridad del metro. Con esta exageración simplemente quiero destacar que los personajes no aportan prácticamente conocimientos específicos, ni nada por el estilo de su supuesta especialización, sin olvidarme del hecho de que son más planos que la Tierra en los tiempos en los que Galileo fue quemado en la hoguera. Sus motivaciones, sus fantasmas personales... y sus decisiones, me impidieron simpatizar con ninguno de ellos y así es complicado que cualquier relato te pueda conquistar. Retomando el punto de partida de la historia (que me pierdo), estos individuos en el transcurso de su "investigación" empezarán a encontrarse con una serie de fenómenos sin explicación relacionados todos ellos con el mítico Triángulo de las Bermudas.
Decir que rápidamente me quedó claro que aquí había encontrado petróleo... pero para echarme algunas de las mejores siestas de mi vida. Es verdad, no lo digo por decir. A pesar de esto, la corta duración de esta miniserie, consigue no sin esfuerzo por tu parte, que te animes a acabarla. La curiosidad, esa sospecha habitual que siempre te lía en situaciones como esta. Por fortuna y para mi sorpresa, The Triangle tiene un final bien elegido y muy acorde con todo lo sucedido durante sus tres partes, pero por mucho que este me parezca satisfactorio, el buen sabor de boca que me pudo haber dejado el cierre a la historia, The Triangle lo tira inmediatamente por el retrete con un epílogo dedicado a los personajes que sobra completamente. Creo que he dejado bastante claro que no seré yo quien te anime a que le eches una ojeada a esta miniserie, salvo que el tema de "El Triángulo" te llame excesivamente la atención o que no te importe dedicar una cuantas horas de tu verano a comprobar si me he pasado de negativo en esta ocasión. Por mi parte, lo que tengo más que claro, es que una vez pulse al "publicar entrada", será como si no la hubiera visto, pues este tipo de producciones son de las que se olvidan más pronto que tarde.
Si ver el Triángulo ha sido una arriesgada apuesta personal, con Dead Set no puedo decir lo mismo porque es una de las miniseries que más me habréis recomendado por aquí desde que se estrenara en el año 2008 (a priori pensaba que tenía un par de añitos más). No llega ni a las tres horas de duración, pero eso no ha evitado que haya tardado lo mío en animarme a verla. Como primera y rápida valoración decir que me ha gustado, pero al igual que la otra, creo que la voy a olvidar más pronto que tarde porque tampoco es nada del otro mundo. Es un producto de fácil consumo, pero difícil digestión, perfecto para una tarde de verano en la que te apetezca ver como los zombies devoran a todo concursante de Gran Hermano que se cruzan por el camino. Sin dudarlo, su principal aliciente es su planteamineto original, donde un virus del que no se sabe, ni se sabrá nada (aviso para navengantes en búsqueda de respuestas), convierte a prácticamente toda la población del planeta en muertos vivientes, a excepción de los participantes del reality de televisión más famoso del mundo. Y digo yo, menuda lástima que la idea no se le ocurriera a nadie en nuestro país, pues no hubiera estado nada mal ver a Mercedes Milá versión zombie (en Dead Set sale la presentadora real de la edición del Big Brother UK) intentando comerse a sus queridos concursantes. Vamos, lo que hace edición tras edición de Gran Hermano, pero sin tanto maquillaje y sin tantas ganas de casquería (del tipo que sea) de la dura.
De los personajes poco o nada puedo sacar en claro, pues desde el principio se saben que están ahí para utilizarse de carnaza para los zombies que esperan habrientos a las afueras del plató. Como suele suceder en las clásicas películas de terror, en las que sabes que ahí van a ir cayendo unas tras otro, lo divertido del asunto es apostar por cual crees que será el primero en caer y así sucesivamente. Durante el visionado me llamó la atención como en Dead Set parecía que no querían abusar de las escenas excesivamente grimosas y contuntendentes, pero esta opionión me cambió radicalmente una vez vista la quinta y última parte de la miniserie. Hay una escena en particular (en la que se comen a uno de los personajes de abajo a arriba literalmente) que es de lo más gore que recuerdo haber visto últimamente (siempre hablando de televisión en abierto). En resumidas cuentas, Dead Set es un pasatiempo perfecto para estas fechas que puede hacer las delicias de cualquiera, pero especialmente de los amantes del género zombie. En mi caso, me ha venido perfecto para calentar motores antes del estreno de The Walking Dead, la nueva y prometedora apuesta del canal AMC. Si los vampiros y hombres lobo, están más de moda que nunca, no es de extrañar que los zombies también quieran comerse (nunca mejor dicho) su porción del pastel. Con este sobrenatural panorama, no me extrañaría nada si de aquí a unos pocos años, vemos a una momia protagonizando una serie en la HBO. Cosas más raras se están estrenando últimamente...
La primera tempora de Nurse Jackie me terminó convenciendo a última hora (recuerdo que sus primeros cuatro o cinco capítulos directamente se me hicieron insoportables, a excepción del piloto), pero tenía claro que si quería ganarme del todo, en su segundo año tendría que mejorar mucho... y en prácticamente todos los aspectos. Una vez vista su segunda temporada, ya puedo decir tranquilamente que ha cumplido con los deberes que la impuse, siguiendo el habitual "esquema" de las series de Showtime de mejorar de año a año. A pesar de esto, tengo que reconocer que con Nurse Jackie mantengo una especie de relación bipolar, parecida a la que sufre su protagonista, pues un momento puedo estar encantado de la vida con ella, como rápidamente me desencanto y me pregunto por qué la sigo viendo cuando hay ocasiones en las que no me consigue llenar del todo. Si hay algo que tengo claro en cuanto a Nurse Jackie, es que para mí no es una de las series imprescindibles de la parrilla actual, pero a la vez, reconozco que a fin de cuentas me lo termino pasando bastante bien por el Hospital All Saints, gracias a las aventurillas de ese peculiar equipo de urgencias, encabezado por una trastornada (de los pies a la cabeza) Jackie Peyton, interpretada magistralmente por Edie Falco, la cual ha conseguido lo que parecía imposible hasta hace bien poco: desprenderse de la sombra de Carmela Soprano.
Como una de las claves de esta temporada ha sigo la lograda evolución de todos los personajes de la serie, voy a hacer el repaso al segundo año de Nurse Jackie a través de todos ellos, por lo que precaución con seguir leyendo si todavía no has visto hasta el 2x12 "Years of Service".
Jackie Peyton: Empiezo como no podía ser de otra forma, por la absoluta protagonista de la función. El personaje es tan impredecible, como odiable, pero precisamente en esto reside su magia. Lo tiene todo para ser considerado uno de los mejores caracteres femeninos de la actualidad, pues no hay nada como no entender el porqué de sus actos, para querer saber más sobre ella. Tengo que decir que no me gusta verla siendo una enfermera modelo, y mucho menos cuando se pone la etiqueta de santa. La Jackie que me gana es la trastornada, la que se encierra en el baño y se pone unas líneas hasta para poder soportar a su familia. Su trío amoroso con Edie y Kevin es el motor de la trama principal, y esta temporada ha tenido el protagonismo y ha dado el juego que le pedía, por lo que a este respecto no la puedo poner queja alguna. Si encima se ha despedido regalándonos un "blow me" que se ha convertido en legendario al instante, no me queda otra cosa que decir que no sea: te odio Jackie Peyton, pero porque eres grande como pocas.
Edie y Kevin: Verles a los dos juntos como amigos del alma, suponía algo tan chocante como idóneo para el espectáculo dentro del show. El personaje de Edie le va como anillo al dedo a Jackie, pues los dos están como una regadera, mientras que Kevin pese a ser el rey de la calma, ha empezado a oler que en su casa se respira algo más que tranquilidad. Por ahora se ha percatado de los problemas con las drogas con su mujer, pero no me quiero imaginar lo que pasará cuando descubra que su reciente mejor amigo, en realidad esconde otras intenciones muy distintas. El trío que conforman estos personajes es tan peculiar como el desarrollo de los acontecimientos a lo largo de toda esta segunda temporada. Esto no puede acabar bien, no.
Zoey: La princesa de Nurse Jackie. En la primera temporada no me convenció por el simple motivo de que me pareció un personaje demasiado "artificial". Querían vendernos a la inocente y bondadosa Zoey... y no estaba por la labor de entrar al trapo. En cambio, en esta segunda temporada desde el primer instante sabía que el personaje me iba a conquistar pero no porque desde la serie me lo "impusieran", sino porque ella solita se lo iba a ganar por méritos propios. Con diferencia, mi personaje favorito de Nurse Jackie, siendo además la responsable de que cuando tengo dudas acerca de seguir con la serie, estas rápidamente se disipen.
Eleanor O'Hara: Si Zoey es la princesa, la Doctora O'Hara es la reina de Nurse Jackie, especialmente en cuanto a soltar las mejores frases de cada capítulo. Lo único que le falta al personaje, es que la cuelen en tramas interesantes. ¿Llegarán en la tercera temporada con el descubrimiento del secreto de Jackie?.
Doctor Cooper: Soy yo o el "hombre anuncio" es uno de los personajes más patéticos de la historia de la televisión. Nadie le soporta, ni siquiera los que él considera amigos, pero es esa obsesión con twittear, la que le define en este aspecto a la perfección. Pese a todo, me encantan las tonterías que siempre rodean al Doctor Cooper, más que nada porque siempre terminan dando juego por la serie.
Lenny, Thor, Sam y Gloria: Son los secundarios del hospital, y como tales, están los que saben aprovechar bien los pocos minutos que se les ofrecen (en mi caso, me gustan Lenny y Thor), mientras los otros por mucha escena que les den, no terminan de entrarme por los ojos ni empujando (el caso de Gloria, y sobre todo, de Sam).
Para ir terminando, dos curiosidades que seguro que a más de uno llamaron la atención en el inicio de la temporada. La primera, fue ver como al personaje de Mo-Mo, interpretado por Haaz Sleiman, se lo ventilaron con una rápida mención en la premiere y poco más. Fuera de cámaras, la versión oficial es que despidieron al actor para ahorrar costes (algo que huele a excusa barata para prescindir de sus servicios). La segunda tiene que ver con la pequeña de la familia Peyton, pues si en la primera temporada el personaje de Fiona fue interpretado por Daisy Tahan, en la segunda nos han colado el cambio por Mackenzie Aladjem. ¿Os habíais percatado del cambiazo? Reconozco que lo he descubierto mirando en la ficha en IMDB de la serie. Tengo el ojo seriéfilo atrofiado.
Ahora si que sí, para dar carpetazo a esta entrada sobre la segunda dosis de Nurse Jackie, nada mejor que hacerlo con su última imagen, la cual se convirtió al instante en mi escena favorita de toda la serie. El "blow me" de Jackie mirando a la cámara, ya es mítico.
Un año más, en San Diego (Estados Unidos) se ha celebrado la Comic-Con, la feria que da para mucho más que ver simplemente a gente disfrazada dando rienda suelta a sus impulsos más frikis. Aparte de la oledada de personajillos, la Comic-Con supone el punto de inflexión del mundillo seriéfilo en esta época estival, pues después de casi un par de meses de sequía informativa, las novedades de muchas de nuestras series favoritas vuelven a florecer. Este año no he podido estar pendiente de lo que se cocinaba al otro lado del charco, pero en mi puesta al día me estoy dando cuenta de que poco petróleo se ha encontrado en esta ocasión. De entre todo lo que ha dado de sí el fin de semana (obviando las habituales y protocolarias intervenciones de actores, show runners, etc), voy a realizar un resumen centrado especialmente en las promos que se han mostrado de algunas de mis series. No ha sido una Comic-Con para el recuerdo...
El jueves le llegó el turno al panel del canal Showtime y con la tontería parece que este año ha sido uno de los más moviditos. En primer lugar porque dejó este curioso vídeo nombrado "Our Heroes Have More Fun" para promocionar a las que a día de hoy debe considerar como sus joyas de la corona, al menos entre su público más joven: Weeds, Nurse Jackie, Californication y Dexter. Una vez presentadas todas juntas, empezó a hacerla una a una, lanzando este vídeo promocional de la tercera temporada (un "resumen" de las dos primeras de Nurse Jackie) de las aventuras y desventuras con las drogas de Jackie Peyton (sobre su segunda temporada pienso escribir estos días). Nancy Botwin y los suyos también tuvieron su propio vídeo (una nueva versión de la promo de la sexta temporada que salió la semana pasada), pero por lo que tengo entendido, en este se muestra más de lo debido y he optado por esperar tranquilamente hasta el 16 de agosto (día del estreno) y no reventarme nada de la que puede ser la última entrega de Weeds. Hay promos que casi te ahorran el "trabajo" de tener que ver ciertas cosas, algo que nunca llegaré a comprender, por más que lo intente. Sobre Californication, hace unos cuantos días que Showtime anunció que el estreno de la cuarta temporada se hará de rogar hasta el 10 de enero, por lo que cualquier novedad sobre la serie protagonizada por David Duchovny me iba a venir de perlas. Dicho y hecho, pues han ofrecido una promo que sin mostrar más de la cuenta (no como otras), te hace recordar el porqué de que la tengas tantas ganas. Sobre lo visto aquí, primero aviso de que contiene spoilers al mostrar imágenes inéditas, y en segundo lugar, he pensando en hacer una porra sobre cuanto tardará Hank Moody en beneficiarse al personaje de Carla Gugino. Mi apuesta: 4 capítulos.
Como es normal, Showtime a Dexter le preparó un panel para ella solita. Por lo visto, en este se pudo ver una sneak-peak del inicio de la quinta temporada, pero como no está por internet en buena calidad, los no presentes al evento, nos tenemos que conformar con verlo en mala calidad, o por optar con ver únicamente la promo. En esta se ve por donde van a ir los tiros en el inicio de la nueva entrega, por lo que si no quieres saber nada de nada te recomiendo que no le eches una ojeada. Si eres de mi grupo, de los que está mordiéndose las uñas pensando en si Dexter podrá volver a superarse a sí misma, no te cortes y pincha en el play. Ah, además se anunció que la serie de webisodes animados "Dexter: Early Cuts" tendrá segunda ronda. Perfecto, ahora solo me falta ponerme con los de la primera tacada. Lo dicho, (aviso de spoilers on) os dejo con lo primero de la quinta temporada de Dexter, una de las más esperadas por un servidor para el próximo curso:
The Walking Dead es uno de esos casos que se de cada tanto, en los que una serie que todavía no se ha estrenado, está en boca de prácticamente todos los que somos esperamos devorar nuevos manjares. Será que la adaptación del cómic del mismo nombre (y del que he leído cosas muy positivas) llegará de la mano del canal AMC y de Frank Darabont (Director de "Cadena Perpetua" y "La Milla Verde"), y esto directamente invita al optimismo, pero la cosa es bien sencilla, The Walking Dead es una de las apuestas más esperadas para la próxima temporada (su estreno se espera para el mes de octubre) porque tiene un pinta increíble. De ahí que su panel en la Comic-Con fuera uno de los fijos a los que echarle le ojo y así de buenas a primeras se confirmó que el compositor Bear McCreary (Santo Galactico en esta casa) será el encargado de ponerle ritmo a la serie y sus zombies. Además, en el panel se habló sobre la posibilidad de incluir versiones en blanco y negro de los capítulos de la serie, y por supuesto, no dejaron pasar la oportunidad de mostrar el primer trailer. Este realmente tampoco dice mucho, aparte de que nada se muestra sobre el nivel de guerra (e imágenes duras) que nos van a ofrecer los zombies, pero me parece suficientemente correcto como para ir abriendo el apetito. Por ahora la promo que hay no está en máxima calidad, pero se deja ver sin problemas:
Este año Lost no ha tenido panel propio por razones obvias (tenía que mencionarla), pero otro clásico de la Comic-Con como Ronald D. Moore no ha faltado a la cita. Lo ha hecho pero no para hablar (desgraciadamente) de Battlestar Galactica, sino sobre Caprica, la precuela que tengo en la sala de espera hasta que la retome de una vez por todas. Sinceramente, no me convenció lo poco que vi (los primeros 4 capítulos) y el hecho de que la segunda parte de la primera temporada se estrene en enero, no consigue precisamente que me urja ponerme con ella. En cuanto a lo comentado en la Comic-Con, pues que aunque Syfy no lo haya confirmado, Ron está convencido de que el show conseguirá renovar por una segunda temporada (cuidadín con las audiencias...). Aparte de esto, al show runner le metieron en un compromiso mencionándole la posibilidad de futuros spin-offs sobre el universo de Galactica, al igual que sobre la película que Universal está desarrollando para la gran pantalla y que no tendrá ninguna relación con su BSG. Balones fuera... y aquí no ha pasado nada. A modo de curiosidad, Ron Moore mencionó que la primera reunión sobre Caprica como tal, tuvo lugar hace cinco años y que por eso durante las cuatro temporadas de Galactica las menciones a las doce colonias fueron las justas y necesarias, con el objetivo de no meterse en un berenjenal del que en la actualidad, podrían salir escaldados. Ya para terminar, me dejo una importante nota por aquí: "tengo que retomar Caprica antes de enero".
Otra que nunca defrauda por San Diego es True Blood. Este año gracias a unas cuantas declaraciones interesantes como las de la escritora de los libros, la cual ha reconocido que el camino que va a seguir la serie será distinto al de estos, cosa que tampoco debe de sorprender a nadie a estas alturas. Muchas fueron las cosas que sucedieron en este panel, pues por algo se dejó ver casi toda la tropa de Bon Temps, pero nada tan interesante como el vídeo promocional con imágenes inéditas de la segunda parte de la tercera temporada, de la cual estamos disfrutando (cada uno a su manera) este verano. Aviso que la promo contiene spoilers de los duros, gran parte de la misma perteneciente al episodio emitido esta semana (el 3x06), pero no cambia que hay otras muchas que llegarán más adelante y que revelan demasiado para mi gusto. Al igual que pasó el año pasado, te pone los dientes muy largos y te deja con la sensación de que lo que viene, promete muchísimo...
Estas han sido las series que más "material jugoso" han aportado en la Comic-Con 2010, o al menos son las que a mi parecer lo han hecho. Esto no significa ni mucho menos que hayan sido las únicas, pues si no me equivoco, este ha sido el año con más presencia de paneles televisivos en la historia de la feria. Como es normal ni he visto, ni he leído sobre todos ellos. De esta forma, los fans también pudieron deleitarse con las novedades (en algunos paneles más que en otros) sobre Smallville, Supernatural, Chuck, V, Fringe, Community, Sons of Anarchy, The Vampire Diaries,y un largo etcétera más. De estos, lo máximo que se podría decir, es que no creo que ninguno de los asistentes pudiera quedar decepcionado (hay que estar allí para vivirlo en directo), pero los que nos conformamos simplemente con esperar grandes y medianas novedades, seguramente no tendremos la misma opinión. Si quieres echarle una ojeada al panel de alguna de tus series favoritas, no dejes de pasarte por este enlace. Por mucho que no haya dado el juego esperado de otros años, la Comic-Con, siempre se agradece por estas fechas.
En ocasiones, me encuentro con que hay series de las que me cuesta despedirme por aquí, es decir, pretender escribir sobre su final es un quiero y no puedo que me lleva solucionar más tiempo del debido. Algo así me ha pasado con Alias y su quinta temporada. Una temporada que podría catalogar como atípica, pero no al estilo de la cuarta (donde la serie cambió radicalmente para finalmente regresar por el camino que nunca debió abandonar), sino porque fueron muchas las circunstancias que influyeron a la serie en el que sería su último año. Para empezar, está el hecho de que Jennifer Garner se quedó embarazada, lo que inevitablemente modificó los planes de la actriz protagonista y por lo tanto, de la serie en su totalidad, teniendo que incluir una trama que propició que Sydney Bristow tuviera que dejar temporalmente "el pateo de culos" a otros, principalmente a los nuevos personajes que fueron incluídos esta temporada y que ni de lejos, llegaron al nivel de los grandes de Alias. Además, está el tema de las audiencias y de la consiguiente cancelación. Por lo que tengo entendido, la ABC cambió el día de emisión de la serie al jueves (el "big day" en USA), lo que propició una considerable caída en las audiencias que terminó con el anuncio de que Alias terminaría su andadura el 22 de mayo de 2006, donde el doble capítulo final reunió a tan solo 6,68 millones de espectadores. Si queréis saber más información sobre este tema, os recomiendo esta espectacular entrada de Seriéfilo. Por último y a raiz de lo comentado, la quinta fue la entrega más corta de todas, con tan solo 17 episodios en vez de los 22 a los que tenía acostumbrados. Todo esto es lo que rodeó a la última temporada de la que siempre recordaré como una de mis series favoritas y que mejor me lo ha hecho pasar a lo largo de sus 105 capítulos. Música, Michael Giacchino...
Mi opinión y reflexión general sobre la quinta y última temporada de Alias va a llegar repleta de spoilers, por lo que si todavía no la has visto, ni se te ocurra seguir leyendo... y precaución con las imágenes que acompañan a la entrada. De paso, aprovecho una vez más para recomendarte que te animes a conocer a Sydney Bristow y compañía. Hazme caso, no te arrepentirás...
A esta quinta temporada la divido claramente en dos partes, las cuales corresponden al antes y al después de darse a conocer la noticia de que esta sería la última entrega. La primera iría desde el 5x01 "Prophet Five" al 5x09 "The Horizon", mientras que la segunda va desde el 5x10 "S.O.S." al 5x17 "All the Time in the World". Es evidente que al principio se volvió a marear mucho la perdiz en todos los aspectos, lo que a la postre, haría bajar muchos puntos la nota total de la temporada. Esto no cambia que la recta final (lo verdaderamente importante a estas alturas de la historia) fuera toda una fiesta que por momentos me recordó a los mejores tiempos de Alias, pero con el inconveniente de que todo llegó un poco precipitado dada la situación de cancelación que rodeó a este tramo de despedida. Por fortuna, el doble capítulo final me encantó aunque bebiera en exceso del elemento "felices para siempre", nunca mejor dicho. Hay mucho de lo que quiero hablar en esta ocasión tan especial, por lo que tema por tema, espero comentar todo sin dejarme nada en el tíntero.
La temporada arrancó exactamente en el momento donde despedimos a la anterior, tras ese demoledor cliffhanger que entró directamente en mi lista de favorios de la serie. En este, me quedó bastante claro que Michael Vaughn iba a cobrar un vital protagonismo en la quinta temporada, pero en vez de eso, lo que me ofrecieron a las primeras de cambio fue su muerte. Todavía recuerdo el shock que me produjo, pues aunque siempre había rondado por mi cabeza la idea de que el personaje no acabaría la serie, siempre pensé que si había un momento para que lo eliminaran, este sería en un final de temporada, no en el arranque de una. Con semejante bomba estallándome en la cara, el temor de que la última temporada me decepcionara estaba ahí, sensación que fue aumentando con el visionado de los siguientes capítulos, los cuales no estuvieron mal del todo pero eran de un nivel muy inferior si los comparamos con los de las tres primeras temporadas de la serie. Por suerte, esto es Alias (con todo lo que supone) y una vez más me lo devolvió a demostrarcuando en el el 5x11 "Maternal Instint", se descubre que Vaughn sigue vivo para desconcierto y alegría absoluta de este servidor. Un sorprendente giro que revolucionó para bien a la temporada, pues a partir de aquí todo fue cubierto por el embriagador aroma del final del viaje. El mejor ejemplo de esto, no llega de mano de las esperadas respuestas, sino que lo encuentro en el regreso de prácticamente todos los viejos conocidos de la serie: Will Tippin, Francie Calfo, Eric Weiss, Julian Sark, Irina Derevko, Nadia Santos, y la mencionada vuelta de Michael Vaughn. Sin sus intervenciones, la recta final de Alias no hubiera sido la mitad de grande de lo que resultó ser. Cuantos míticos personajes se han coronado a lo largo de sus cinco temporadas.
Hablando de personajes, en el arranque nos presentaron a tres nuevos regulares (cuatro, si meto en el mismo grupo a la cansina de Kelly Peyton, interpretada por Amy Acker) como compensación por la prematura marcha de Vaughn aunque ninguno de ellos conseguía llenar mínimamente su vacante. Además, seguro que la cancelación de la serie cambió los planes que los guionistas tenían para cada uno de ellos, por lo que al final me quedé con la sensación de que estos llegaron al show para rellenar y poco más. El caso más evidente de lo que estoy diciendo lo encuentro en Rachel Gibson (Rachel Nichols), la cual cubrió el aspecto palotero del show mientras Jennifer Garner se paseaba por la serie con su "bombo", pero una vez regresó esta en plena forma, por mi cabeza sólo pasaba un pensamiento respecto a su participación: ¿qué pinta en todo esto? Al final se vio que nada de nada. Lo mismo sucedió con Renée Rienne (Élodie Bouchez), la cual contó con la suerte de llegar recomendada por el mismo Vaughn, pero a la que en ningún momento encontré sitio en la temporada, por mucha relación que tuviera con Profeta 5. Esta, a diferencia de Rachel, ni siquiera contaba con un consolador factor palotero, por lo que si la recordaré dentro de un tiempo será por recibir una muerte rápida y casi sin importancia, muy acorde con su paso por Alias. En último lugar, está Tommy Gates (Balthazar Getty), el recambio natural de Vaughn y al que quisieron hacer tan diferente a este, que al final la jugada no salió todo lo bien que lo pudo hacer (por no decir algo peor). Además, le quisieron colar una trama relacionada con la muerte de su mujer (música de cliché, maestro), pero al final los guionistas se quedaron sin tiempo y decidieron que el final idónero para Tommy era que se sacrificara (sin sentido alguno) en el metro. Sólo hay que mirar el desenlace que recibieron los tres (Rachel directamente no aparece en el último capítulo) para darse cuenta de que si nunca hubieran aparecido por Alias, no habría pasado ni media.
Estos personajes no fueron las únicas novedades de la temporada, pues también nos presentaron a Profeta 5, una organización que prometía ser la más importante de todas las que habían dado guerra por Alias, pero que al final se quedó a medio gas y fue eliminada de raiz en menos de lo que Sydney te regala una patada voladora. A esta organización le salvó el hecho de que fue la responsable de rescatar in extremis la historia de Rambaldi para darla un "cierre" digno, aunque este llegó de forma algo precipitada, como sucedió con prácticamente todo lo demás. Antes de llegar aquí, me gustaría volver a centrarme en la figura de Arvin Sloane, el cual siempre estuvo muy relacionado con los artefactos de Milo. Una vez más, el personaje volvió a desencantarme al inicio de la temporada, para finalmente volver a conquistarme. Así ha sido mi relación con Mr. Sloane desde la segunda temporada, pero en esta casi consigue desesperarme. ¿Los motivos? No parar de dar el coñazo (sí, coñazo) otra vez sobre sus verdaderas identidades (bueno o malo), a lo que encima hubo que sumar las continuas lágrimas por su comatosa hija (Nadia, ese personaje que no ha sido santo de mi devoción precisamente). Irónico que el despertar del coma de este personaje, sirviera para despertar (metafóricamente hablando) de una vez por todas a Sloane. Me pareció algo estúpido como murió la argentina, al igual que sus apariciones fantasmagóricas, pero para una vez que el personaje hizo algo productivo, tampoco le voy a poner más pegas de las debidas. Aclarar que pese a lo dicho anteriormente, en ningún momento perdí la fe en Arvin y al final se terminó convirtiendo en el esperado villano definitivo de Alias, dando la guerra que siempre supe que daría y recibiendo un desenlace de lo más eterno y perfecto en todos los sentidos.
Por cierto, entiendo que hubo que cerrar la historia de Rambaldi depisa y corriendo dadas las circunstancias, pero podrían haberse currado algo más lo de "la inmortalidad" porque no recuerdo en que momento exacto de la serie fue, pero juraría que el propio Sloane desmintió que el tema de los artefactos tratara sobre eso (creo que se lo dijo a Sydney, para ser más concreto). De la misma manera, las profecías como la que venía destacada en la archifamosa página 47, al final se quedaron sin consumarse como prometían haberlo hecho, algo que se podría haber conseguido si la serie no hubiera sido cancelada (digo yo). Sin dudarlo, Rambaldi es uno de los principales borrones con los que contó la series finale, al ofrecernos tan vagas y superficiales respuestas. Sobre todo porque después de haber estado esperándolas durante decenas de capítulos, uno esperaba mucho más de estas (muy al estilo de lo que pasaría con Lost años después), pero sinceramente es un tema al que le resto importancia, por todo lo bien que me lo hizo pasar esta trama a lo largo de la serie (hasta el penúltimo capítulo) y porque realmente hacía mucho que había quedado en un segundo plano. Peor hubiera sido que nos hubieran dejado sin nada, empleando la excusa de la cancelación como escudo. Alias sin Rambaldi, no hubiera sido Alias, eso lo tengo más que claro.
Los face to face entre Arvin y Jack siempre me encantaron, por lo que no podría haberme imaginado un final más perfecto para estos personajes: el primero recibiendo su ansiada inmortalidad, y el segundo sacrificándose para poner a su mejor amigo/enemigo en el sitio que se merecía, teniendo en mente el mismo objetivo de siempre, proteger a su querida Sydney. Siempre pensé que Jack Bristow (al igual que Vaughn) no llegaría al final de Alias, pero viendo su final, no puedo hacer otra cosa que alegrarme por uno de los auténticos dioses de la serie. "Ha vencido a la muerte, pero no me ha vencido a mí". ¡Jack Bristow for President! Una vez entrado en el terreno de la series finale, llega el momento de concederle todo el protagonismo a la que durante cinco temporadas siempre llevó todo el peso de Alias, la gran Sydney Bristow. Si durante la primera parte simplemente se limitó a llorar la muerte de Vaughn, preparase para ser madre y servir como consejera de Rachel, una vez nació su pequeña, Sydney volvió como sólo sabe hacerlo, haciendo frente a todo el que se le ponga por delante. Gracias en parte a la participación de Annita Espinosa, cuya clonación me pareció un giro maestro, por el juego que dio y porque era el cierre perfecto para el duelo que mantuvieron ambas durante toda la serie. A Annita se la podría considerar como la verdadera némesis de Sydney, pero creo que ese puesto hay que reservárselo indiscutiblemente a la villana por excelencia, Irina Derevko. Lástima que en esta última temporada no apareciera más, pero a cambio, lo hizo en los dos momentos claves en la vida de su hija: el nacimiendo de Isabella y la resolución de la profecía. Su final, estuvo marcado por su obsesión con Rambaldi, al igual que todo su paso por la serie (de manera más disimulada que la de Sloane, eso si), acabando con un destino similar al de su querido ex-marido aunque mientras este se fue por la parte grande, Irina lo hizo cayendo desde lo alto de una vidriera junto a su hija mayor.
No me olvido de dos veteranos como Marshall y Dixon, pero realmente de estos poco puedo decir nuevo que no haya dicho en otras ocasiones. El primero, es y será siempre uno de mis secundarios favoritos, mientras que del segundo, me supuso toda una sorpresa verle aparecer en la escena final, junto a Sydney y Vaughn (y las dos pequeñas de la casa). Una escena a la que no le hizo falta recurrir a innecesarios fuegos artificales, limitándose a reunir a los principales protagonistas viviendo felizmente una merecida y tranquila vida familiar. En estos minutos finales prendemos por última vez dos lecciones básicas dentro del universo de Alias: una Bristow, siempre será una Bristow, de la misma manera que Julian Sark nunca podrá ser detenido y retenido por mucho tiempo. Esto último, siempre fue la esperanza que los seguidores de la serie guardaron en cuanto a una hipotética sexta temporada. Una vez descartada esa posibilidad, lo que empezó a sonar hace poco desde fuentes dentro de la ABC, es que en esta había gente que estaba empezando a meditar sobre la posibilidad de relanzar una versión "moderna" de la serie. De esta sólo se sabe que sería de un corte más procedimental, en la que no habría lugar ni para Rambaldi, ni para sus artefactos. Lo que no saben o no quieren comprender los directivos del canal, es que Alias, no hay más que una.
Para muchos de los que habitan estas tierras seriéfilas se terminó convirtiendo en la comedia (e incluso serie en general) revelación de la temporada recientemente finalizada, por lo que no me hacía falta leer mucho más (aunque lo he hecho) para animarme a echarle el guante a Community. En los últimos años si hay algo que está haciendo bien la cadena del pavo (la NBC), por no decir que es lo único, es precisamente en el terreno de las sitcoms. Si a esta condición le acompaña el hecho de que creo que no exagero si digo que en los últimos meses, Community es una de las cinco series (por decir un número bonito) de las que más se ha hablado y recomendado, como que darla una oportunidad debería ser algo así como apostar sobre seguro. Esta situación por un lado tiene su lado positivo, pero inevitablemente también tiene uno negativo. En cuanto al primero, se consigue que gente incrédula como un servidor, se anime a ver una serie que al principio de temporada no estaba ni el banquillo de las posibles candidatas a recibir una oportunidad. Respecto al otro, tanta recomendación y buena palabra hacia la misma serie, puede provocar un alarmante nivel de expectativas difícil de saciar.
Las expectativas, uno de los peores enemigos al que tenemos que enfrentarnos los devoradores de series en cada apuesta a la que accedemos jugar. Al principio pensé que estas me la iban a liar durante mi visionado de Community, pues en los primeros seis capítulos de la serie, esta sólo consiguió sacarme una carcajada, cortesía del que promete convertirse en uno de mis nuevos ídolos en esto de la comedia, el Profesor Chang. Menos mal que para hacer frente a las expectativas, tengo a esa vieja amiga llamada experiencia, la cual me ha enseñado en numerosas ocasiones que para recibir el boleto ganador, hay que partir con un mínimo de paciencia. Por suerte esta vezno me ha hecho falta esperar demasiado porque gracias al séptimo capítulo (el de Halloween), Community me ha ganado para su causa. ¿El motivo? Hacerme reir como hacía mucho que no lo hacía con una sitcom, tanto novata como veterana. De paso me ha empezado a abrir los ojos con el personaje de Abed, el cual apuntaba maneras desde el principio pero con el que no llegaba a congenionar del todo, por mucha gracia que me haga su obsesión por todo lo que rodea a las series de televisión. Su Batman, es el primer momento mítico de Community que quiero destacar por aquí:
"Si me quedo, no puede haber una fiesta. Debo estar ahí fuera por la noche, vigilante. En cualquier parte donde una fiesta necesite ser salvada, estoy ahí. En cualquier parte donde haya máscaras, en cualquier sitio donde hay tontería y alegría, estoy allí. Pero a veces no, porque salgo por la noche, me quedo vigilando, observando, al acecho, corriendo, saltando, precipitándome, durmiendo. No, no puedo dormir. Tú duerme, yo estoy despierto. No duermo, no parpadeo. ¿Soy un pájaro? No. Soy un murciélago. Soy Batman ¿o soy yo? Sí, soy Batman. Feliz Halloween".
Todo esto no es lo único que he sacado en claro de mi primer día de clase en Community, pues hay otras muchas cosas de las que me gustaría hablar. Como el hecho de tener a un Chevy Chase totalmente en su salsa, gracias al personaje de Pierce (¡el Señor de las Bestias!), otro con el que creo que me lo voy a pasar en grande con sus chorradas. En cambio, por ahora los personajes de Troy, del Profesor Duncan y del Decano son los que considero que todavía no han sido aprovechados lo suficiente como para ponerme a opinar sobre ellos aunque tengo que decir que al primero de estos le salvan esas escenas finales junto a Abed. ¿El hecho de que no haga caso a Annie estará provocando que le reste puntos por ahora? Hablando de la reina de Roma, tengo un debate interno entre quien es mi favorita, si ella o Britta, o mejor dicho debería referirme hacia sus alters ego, Alison Brie y Gillian Jacobs. Dos bellezones adorables, siempre serán mejor que uno. En cuanto al protagonista, Jeff, como suele ser bastante habitual (aunque no debería serlo) en las sitcoms, es el que está tirando del carro pero a la vez es el que menos gracia me está haciendo (¿será cuestión de tiempo?). Para el final me he dejado a una que me ha sorprendido gratamente, Shirley. Entre sus cotilleos, sus escapadas al baño y su disfraz Urkel/Potter, me ha dado mucho más de lo que esperaba encontrarme con su personaje. Vaya fauna hay reunida en Community...
Con la toma de contacto superada, los alumnos conocidos, ahora sólo me falta ir cogiéndole el truquillo o puntillo a Community. Todo el mundo me habla del capítulo del Paintball/Modern Warfare, pero todavía me queda mucho para llegar hasta ahí y por el camino espero encontrarme con más de uno como el de Halloween. Quiero pasarmelo en grande por el campus de Greendale y espero poder hacerlo mientras aprendo español, por muy extraño que suene esto.
Hace unos días por Twitter, comenté lo siguiente: "¿Por qué Johnny Drama no es tan conocido por estas tierras seriéfilas como lo es Ari Gold? Es el puto amo de Entourage". Con esto no pretendía restarle méritos al gran personaje interpretado por Jeremy Piven, pues sin duda alguna a partir de la tercera temporada (más o menos), este se convirtió en la indiscutible estrella de Entourage. De todas maneras, esto no quita que me sorprenda muchísimo como de entre todas las cosas que había leído sobre la serie antes de ponerme con ella, nunca nadie hubiera hecho una mención especial al hermano mayor de Vincent Chase, Johnny Drama. Desde el principio el personaje me conquistó con su inocencia y estupidez, pero capítulo a capítulo directamente se ha ido ganando que lo "represente" como la gran figura que es. Drama, se merece una estrella en mi particular paseo de la fama y que mejor que una recopilación de "momentos míticos" del personaje para celebrarlo.
Precaución con los vídeos y el seguir leyendo, pues a continuación puedes toparte con algún que otro spoiler de Entourage hasta su sexta temporada...
La época "gloriosa" como actor de Johnny Drama quedó en el pasado, de forma que cuando Entourage comenzó, conocimos al personaje viviendo en el ostracismo de Hollywood. Los tiempos en los que brillaba como estrella de "Viking Quest" son historia, salvo en tierras francesas, donde Talbot aún sigue rompiendo esquemas entre las bellezas del lugar . Por lo tanto, no es de extrañar que al igual que E y Turtle, al mayor de los Chase no le quedase otra que vivir a la sombra y al resguardo de la estrella de su hermano pequeño. Sin perder la esperanza de conseguir el reconocimiento que desde su punto de vista, un actor de su talla se merece, claro está. Siendo esto último lo que define al personaje en su magnitud como un perdedor tan entrañable y peculiar que le convierte en alguien único, pues no hay otro que llegue a parecerse lo más mínimo a Johnny Drama y eso es lo que le hace grande ante mis ojos. Sus intervenciones estelares o sus aportaciones a las conversaciones del grupo son siempre hilarantes. Entre sus principales características o manías, están la obsesión por su cuerpo, por el lado derecho de su cara y por aparentar o creer que aún sigue siendo jóven, famoso y un sex symbol entre las féminas de Hollywood. Cuenta continuamente batallitas del pasado al más puro estilo de anciano del parque, es un chef de alta cocina de puertas para dentro... y vikingo de corazón. Nadie se ríe de Johnny Chase (o al menos eso piensa él) aunque en muchas ocasiones su humor nos llegue regalado a base de escenas de auténtica vergüenza ajena propiciadas por su negatividad y facilidad para hacer honor a su nombre artístico.
Me marché de vacaciones con varios temas pendientes sobre los que me apetecía escribir. He regresado y la cosa no ha hecho nada más que incrementarse, por lo que he decidido hacer una especie de repaso general sobre las series que estoy siguiendo en la actualidad para plasmar de forma rápida algunas de las cosas que me pasan ahora mismo por la cabeza. Me estoy dando cuenta de que para este verano me estoy preparando un menú seriéfilo de los más extraño y variado:
Después de leer tanto y tan bueno sobre Luther, al fin he podido meterle mano a una de las revelaciones de esta temporada. El combo BBC más Idris Elba (poder ver a Stringer Bell de The Wire al otro lado de la ley es todo un reclamo para un servidor) captó mi atención desde el principio, pero como suele ser habitual en mí en los últimos tiempos, me ha costado encontrar el momento preciso para empezar a darle al play. La espera ha merecido la pena totalmente, pues sólo me hizo falta ver la primera escena de su excelente episodio inaugural para darme cuenta de que en Luther me espera algo grande, muy grande. Algo que he podido corrobar después del visionado de su segundo y tercer capítulo, donde nos presentan a dos asesinos tan peculiares que casi consiguen hacerme olvidar de quien promete ser la verdadera reina de esta función: Alice Morgan. Del personaje de Luther y su trastornada vida, como de toda la serie en general volveré a hablar (de forma mucho más extensiva) dentro de muy poco, cuando finalice su primera temporada, la cual únicamente está compuesta de seis episodios. Los ingleses siempre fieles a su esquema tradicional de temporadas breves que tan buenos resultados les sigue proporcionando. Pocas veces con tan poco visto, me he mostrado tan optimista con una serie, como con Luther. Espero seguir así después de ver los tres capítulos que me quedan en la recámara.
Muy a su estilo, Eureka ha regresado un verano más a las pantallas americanas sin hacer mucho ruido. La cuarta temporada ha comenzado con una season premiere que no se ha conformado con ser un capítulo como otro cualquier de la temporada, y como consecuencia, me ha dejado muy buen sabor de boca. Hay varias cosas que me han llamado la atención y que paso rápidamente a comentar. Empezando por la aparición de James Callis, una vez más en una serie de ciencia ficción después de triunfar en Battlestar Galactica y de comerse al resto del reparto en FlashForward. Por suerte, parece que se va a quedar por el pueblo durante un tiempo, cosa que me congratula enormemente. Luego está la propia historia del episodio, con un viaje al pasado que se ha caracterizado por una gran ambientación (sus dólares le ha debido costar a Syfy montar semejante escenario). Finalmente, está ese giro del final que me ha supuesto toda una sorpresa porque Eureka no es precisamente una serie que se acostumbre a regalar alegrías en forma de cliffhanger aunque es verdad que la tercera temporada probó suerte en este terreno en más de una ocasión. No estaría mal que la serie se volviera un poco más serielizada que de costumbre, pues esto es algo que lleva pidiendo a gritos desde hace demasiado tiempo aunque eso no signifique que tenga que perder su esencia de "experimento fallido igual a problema asegurado".
El verano es tiempo de cometer locuras, probar cosas nuevas, e incluso de dar oportunidades a series que hace unos meses no verías ni loco. En mi caso, he sido "mordido" por la moda vampírica del momento que está arrasando por gran parte de la blogosfera seriéfila y que ha conseguido picar mi curiosidad lo suficiente como para terminar viendo el piloto de The Vampire Diaries. Si cuando se estrenó sólo recibió palos por todas partes, parece que con lo ofrecido a lo largo de su primera temporada se ha ganado por méritos propios algo más que respeto por parte de sus seguidores. De este capítulo piloto había leído absolutas barbaridades y quizás por eso, me ha entrado mejor de lo que esperaba, lo que tampoco quiere decir que me haya gustado. Está claro que el asunto se las trae, pues por poner un ejemplo, es inevitable que resulte chocante ver como un vampiro va al instituto gracias a un anillo que le permite andar a la luz del día. Obviando este tipo de elementos y situaciones, y sobre todo, poniendo mucha fe por mi parte, creo que podré seguir con ella aunque sea sólo para comprobar a qué se debe tanto revuelo a su alrededor. Tengo claro que si quiero disfrutar de esta serie, me va a tocar ser paciente y nada exigente. Quien sabe, puede que dentro de unas semanas esté hablando de toda una revelación como en su día supuso Supernatural. Viendo conjuntamente este verano True Blood y The Vampire Diaries, a ver con que cara llego yo ahora y digo que no soy precisamente un seguidor de las historias de vampiros...
Hablando de los chupasangres de True Blood, después de ver el 3x04 "9 Crimes" por fin parece que la tercera temporada ha despegado después de que los primeros capítulos me dejaran únicamente con la sensación de que nos estábamos despidiendo de lo que sucedió en la campaña anterior, a la vez que aprovechaban para presentarnos a los numerosos nuevos personajes de esta. Todo ello agitado y mezclado con los elementos surrealistas que ha convertido a True Blood en el éxito que es, le pese a quien le pese. Soy consciente de que muchos de los que siguen esta serie lo hacen más esperando encontrarse escenas como la del final del tercer episodio (WTF en toda regla) que por las propias tramas en sí, pero ese no es mi caso. True Blood, la serie de la que todo el mundo habla este verano... y no es para menos. Aprovechando para que este párrafo no me quede excesivamente más corto que los demás, lanzo una pregunta para aquellos que además de ver la serie, hayan o estén leyendo los libros de Charlaine Harris en los que está basada True Blood: ¿En estos últimos el nivel de bizarrismo es similar al de la serie o casi todo lo que vemos por la pantalla es producto de la sádica imaginación de Alan Ball y sus secuaces?.
Después de más de un año de espera, sin saber ni siquiera si volveríamos a ver algo nuevo de ella, la cuarta temporada de The IT Crowd al fin se ha estrenado y con ella han regresado las mejores risas. Moss, Roy y Jen han vuelto en plena forma y poco o nada más puedo decir sobre estos tres primeros episodios, más allá de que me parece que están al nivel de los mejores de la serie. Humor británico del bueno (pese a la endiabladas risas enlatadas) que si por algún casual aún no has catado, ya deberías saber que estás tardando en ponerle remedio.
Además de todo esto, sigo maratonenado con Entourage, estoy acabando la primera temporada de Justified y he probado suerte con dos miniseries: Dead Set y Persons Unknown, esta última actualmente en emisión. Ya hablaré sobre todas ellas en otra ocasión, de la misma forma que todavía tengo "pendiente" escribir sobre Nurse Jackie, Treme, Alias, Doctor Who, Friday Night Lights, etc. Menos mal que estamos en verano, tiempo para descansar de todo el jaleo de la temporada regular de series. ¡Que el ritmo no pare!