El verano se acaba y que mejor forma de despedirlo que con un popurrí de esos en los que hablo de varias de mis series en una sola entrada. Algo que necesito como el comer porque se me han ido acumulando muchos temas de los que llevo tiempo queriendo escribir.
¡Popurrí, popurrí!
Mi relación con
Damages (Daños y Perjuicios) siempre ha sido de aquí te pillo, aquí te mato. Me pasó con sus dos primeras temporadas, y lo mismo me ha vuelto a suceder con
la tercera, la cual me ha durado algo menos de una semana. Nada más acabar con sus trece capítulos, por mi cabeza sólo ha rondado un pensamiento: los responsables de la serie sabían que
FX no la terminaría renovando al finalizar este tercer caso. Por eso mismo, la season finale me ha dejado con la sensación de haber presenciado más bien la series finale, algo sobre lo que había leído mucho cuando se anunció (sorprendiendo a propios y extraños) que el canal
DirecTV iba a renovar la serie por dos temporadas más (al igual que en su día hizo con
Friday Night Lights). No seré quien se queje por este regalo, pero ahora mismo no me puedo quitar de la cabeza el pensamiento de que hubiera sido la oportunidad perfecta para que "Hewes, Shayes y Associates", hubiera cerrado el chiringuito, marchándose por la puerta más grande posible. Considero que Damages es una serie que te lo hace pasar en grande, enganchándote desde el principio con sus cebos y trampas en forma de
flashforward, pero a la hora de la verdad, está lejos de jugar en las ligas seriéfilas mayores. Algo que me ha vuelto a confirmar con una tercera temporada que me ha gustado al nivel de la segunda, lo que siginifica que ha tenido cosas buenas y otras no tan buenas. Para terminar, me gustaría hacer una mención especial a la actuación de Martin Short, Tate Donovan y Gleen Close, a las reapariciones de Timothy Olyphant y Ted Danson, así como el hecho de que el cierre a la trama principal, esta vez no ha sido tan "estafadora" como en las anteriores entregas.

Si mal no recuerdo, a estas alturas de la campaña, el año pasado ya pudimos disfrutar de la premiere de la cuarta temporada de
Dexter. No tiene sentido pedir a
Showtime que vuelva a repetir estrategia con la
quinta temporada, pero eso es lo que pasa cuando nos tiene tan malacostumbrados. Lo que daría porque esta semana pudiera volver a poner a Dexter en mis gestor de descargas, pero mientras espero a que suene la flauta, me seguiré entreteniendo echando una ojeada a la fantástica promo que el canal ha lanzado para ir calentando motores hasta que el próximo
27 de septiembre tengamos de vuelta a nuestro asesino en serie favorito.
Por cierto, antes de seguir con el repaso de algunas de mis series, destacar que esta semana la
BBC ha anunciado algo que este servidor estaba esperando con ansia.
Luther regresará en el 2011, pero no con una segunda temporada de otros seis capítulos como la primera, sino con
dos especiales de dos horas de duración cada uno. Menos da una piedra y lo importante es que el detective John Luther regresará para volver a mostrarnos el lado más trastornado de Londres, y el suyo propio. Muchas gracias,
BBC.

Me ha llevado prácticamente todo el verano, pero al fin he dado carpetazo a
la primera temporada de Justified. Me ha costado mucho hacerlo, por el simple motivo de que la serie no ha conseguido "emocionarme".
Nuestra relación empezó muy bien con aquel fantástico capítulo piloto, pero desde entonces, he tenido que esperar hasta ver la
season finale, el
1x13 "BulletVille", para volver a toparme con un capítulo que me dejara plenamente satisfecho. Un bagaje que en forma de balance, sabe a poco. Que conste que no tiene nada que ver con los capítulos autoconclusivos del inicio, pues de estos en realidad sólo ha habido tres, sino porque a la serie la he visto titubeando en más de una ocasión, como si no supiera hacia donde ir y/o que hacer con algunos de sus personajes y las tramas en las que les estaba metiendo. El ejemplo más claro lo encuentro dentro de la oficina de los Marshalls, donde todos los secundarios aquí reunidos no han sido más que un cero a la izquierda, a excepción por supuesto de Raylan Givens. El protagonista, un personaje de los que te dejan encantado de haberle conocido y que junto al gran Boyd Crowder, se han comido literalmente al resto. De las dos mujeres de la serie, una es un florero (muy bonito, pero florero), mientras que la otra (Ava) de estar tanto en el punto de mira ha terminado por cansarme. Quizás en esto se resuma mi descontento con Justified, pues por muy buenos que sean y que me encanten los dos pesos pesados del show, ambos no pueden estar tirando constantemente de una trama principal (centrada en sus familias) que ha ido perfilándose poco a poco (algo que no tiene que ser malo por otra parte) y que ha llegado al clímax en el mejor momento posible, en una season finale que ha tenido todo lo que le pedía a esta serie cuando decidí darla una oportunidad: tiros, muertes, tiros, muertes, tiros... y de esta forma, me han dejado hasta que se estrene la segunda temporada. En efecto, por mucho que no haya terminado encantado del todo con Justified, tengo claro que seguiré con ella, pues creo que su primer año ha sido el de introducción y supongo que será ya en el próximo, cuando pueda desenfundar lo mejor de sí misma.

Otra temporada que también ha caído en estas fechas, ha sido
la cuarta de
The I.T. Crowd. La larga espera ha merecido totalmente la pena, pues mis informáticos favoritos han estado en su línea habitual. Quizás Jen no ha deslumbrado tanto como en anteriores entregas, pero Roy y Moss con sus aventuras y locuras, han compensado la balanza. Capítulos como el 4x04 "Italian for Begginers" y el 4x05 "Bad Boys" (gracias a historias como la del incendio en el acuario y la de Moss relatando como llegó a ser detenido), directamente han entrado en mi lista de favoritos. Son comedia pura y dura, algo que pocas sitcoms saben ofrecer tan bien y de forma tan regular, como sí lo hace The I.T. Crowd. No todo ha sido positivo, pues todavía sigo preguntándome a que vino realizar el experimento de conceder todo el protagonismo a Douglas en la season finale, "Reynholm vs Reynholm". El personaje no me disgusta en sus justas dosis, pero con diferencia este episodio es el que menos me ha gustado. Menos mal que pese a ser el último de la temporada, no consiguió quitarme el gustazo que me dejaron los otros cinco anteriores. Ahora toca volver a apuntar a The I.T. Crowd en la lista de espera, hasta que se estrene la confirmada quinta temporada, la cual no tiene todavía fecha prevista. Con que no se retrase tanto como lo hizo la cuarta, me conformo.
Para terminar este repaso, me he reservado a Weeds, debido a que actualmente se está emtiendo su sexta temporada y porque es de la única en la que que voy a incluir algún que otro spoiler en su párrafo. Precaución con seguir leyendo si no la llevas al día...
Si hay algo que le gusta más a
Showtime que lanzar series con un/una protagonista "singular", eso es filtrar los capítulos de estreno de sus series consagradas. Como no podía ser de otra forma, el
pre-air de la
season premiere de la
sexta temporada de
Weeds estuvo surcando por la red bastantes días antes de que se estrenara oficialmente el 16 de agosto. Esta semana se ha emitido el
6x03 "A Yippity Sippity", capítulo que tiene uno de los títulos más extraños de los últimos tiempos. De lo visto hasta la fecha, no puedo decir otra cosa que no sea que el nuevo rumbo de la historia me está encantando. El único problema que le encuentro, es el de siempre con Weeds, los capítulos te saben a poco y te dejan con ganas de querer más. Muchos son los que andan desencantados con las aventuras de los Botwin desde el cambio radical que sufrieron a partir de su cuarta entrega, pero ese no es mi caso. Es evidente que a cada nueva temporada, la serie ha ido impregnándose de un cada vez más notorio surrealismo, lo que puede gustar más o menos (soy del primer grupo), pero es algo por lo que no se le puede estar reprochando constantemente, cuando Weeds siempre ha sido así, estando en Agrestic o en Ren Mar o donde quiera llevarnos de ahora en adelante. Ahora estamos en ese punto de la historia donde sabíamos que tarde o temprano llegaríamos, con Nancy y su familia como fugitivos, aunque seguro que nadie pudo preveer hace tiempo que sería por culpa de Shane y no de los negocios de su madre. El pequeño de la casa se ha consagrado como uno de los personajes más carismáticos y enfermizos de la serie ("Yipi kayey, motherfucker"), llegando al punto de aterrorizar a los que están junto él. Una vez más Weeds ha sabido salir airosa de uno de sus radicales cliffhangers, y esta vez, parece que sólo ha necesitado dos capítulos para realizar su particular cambio de juego. Seguro que más de uno ha echado de menos más intervenciones de los secundarios de la serie, pero dadas las circunstancias y la corta duración de los capítulos, no me extraña que Jenji Kohan haya optado por centrarse en la familia Newman... digo Botwin . Weeds ha vuelto y promete una sexta temporada de campeonato.