
No hace mucho que comenté
las buenas sensaciones que me había dejado el arranque de mi aventura con
The Shield. Entonces podría considerarme como una especie de novato sobre la materia, pues tan solo llevaba vista temporada y media. Ahora en torno a unas dos semanas después de aquella primera toma de contacto, y coincidiendo con el comienzo de su
quinta temporada (lo que estáis leyendo...), llego con la intención o el objetivo de poder deshaogarme todo lo posible y más, sobre mi adicción con The Shield. No voy a recomendarte que la veas si no lo has hecho aún, eso ya tocará hacerlo a lo grande el día que la finalice, simplemente te diré que no sabes el espectáculo sin límites que te estás perdiendo...
¿Sabes qué es lo que representa el tren del dinero?. ¿Sabes quién es Cletus Van Damme?. ¿Sabes por qué Vic Mackey es literalmente, el puto amo?. ¿Sabes en qué consisten las confiscaciones a la Rawling?. Si conoces las respuestas a estas y otras muchas preguntas similares, es que ya has disfrutado de las primeras cuatro temporadas de The Shield. Entonces ponte cómodo y pasa a la acción.Es muchísimo lo que ha pasado en estas cuatro temporadas y media que he devorado en tan poco tiempo. No sabría decidirme por cual ha sido mi trama favorita hasta ahora, aunque tampoco es necesario que me plantee esta cuestión, pues si por algo se caracteriza The Shield, es por no dejar nada en el olvido, teniendo siempre muy presente el pasado. Particularmente, este es un aspecto que merece ser destacado al mismo nivel que todos los otros grandes puntos fuertes que tiene el show. Por eso mismo voy a ir comentando una a una todas las tramas que han ido perfilando hasta ahora, la trama principal de la serie que no es otra que cualquiera que tenga al Strike Team como absolutos protagonistas de la función, o como yo los llamo, Los Cuatro Fantásticos de The Shield.

Todo comenzó con el asesinato de Terry Crowler, el cual puso la guinda al pastel que supuso el piloto de la serie. Su muerte y la duda que recayó sobre el
Strike Team como responsables de la misma, ocupó todo el arranque de la primera temporada. Para colmo, si los ojos del por entonces Capitán Aceveda no estuvieran ya lo suficientemente puestos en Vic y sus chicos, la pillada que les hizo Julien con el alijo de droga solo sirvió para echar más leña al fuego. Mientras, empezabamos a conocer poco a poco los métodos legales y no tan legales que tenía el equipo de asalto para mantener las calles de Farmington lo más en raya posible, en relación al tráfico de drogas, la prostitución y las pandillas. Así llegamos hasta la recta final de temporada, momento en que Gilroy le pidió un favor a su viejo a amigo Vic, y la cosa se puso al rojo vivo. La primera trama que revolucionó el cotarro y que terminó con los Mackeys separados. Una temporada introductoria, divertida y con mucha acción pero que tampoco suponía un vicio como serían sus sucesoras, aunque a mí esto me importó más bien poco a la hora de ver un capítulo tras otro.

Con Vic buscando a su familia, dio el pistoletazo de salida la segunda temporada, la cual tuvo como mayor revulsivo a un mexicano de nombre Armadillo. Todavía recuerdo el cliffhanger que este nos sirvió en el 2x05, cuando Vic y sus chicos recibieron la "luz verde" de su parte. Este
face to face entre Vic y Armadillo, no ocuparía toda la temporada, pues otra trama que se nos había presentado con anterioridad iba a recoger todo el protagonismo. El plan del asalto al tren de dinero armenio es de esas historias que te marcan porque estás deseando saber como saldrá todo y si finalmente conseguirán los protagonistas su objetivo. Mira que tuvieron que lidirar con problemas de todo tipo, hasta con Tevon el nuevo miembro que les colaron en el equipo de asalto, pero finalmente consiguieron hacerse con la inmensa fortuna armenia. La escena final con Lem, Ronnie, Shane y Vic con todo el dinero conseguido (
con temazo musical de fondo, incluído), puso el cierre a una segunda temporada que hizo a la serie escalar unos cuantos peldaños más arriba en cuanto adicción y calidad se refiere. Por entonces ya estaba entregado totalmente a la causa... y eso que no sabía la que se me venía encima.
¡El "Equipo de Asalto" volvió a estar aquí!Robarle a la mafia armenia, tiene tres consecuencias: la primera, saber que hacer con tanto dinero junto, la segunda es tener que confiar más que nunca en todo tu equipo, y la tercera y más importante, intentar que no te descubran para no acabar sin tus dos pies pegados al resto del cuerpo. Así comenzó la tercera entrega y así acabaría pero por el camino pudimos disfrutar de mucho y bueno, para eso es la temporada con más capítulos de toda la serie. Empezando con la llegada del equipo de infiltación aunque la primera gran trama recayó en la adapatación de Tevon en el equipo y como en el proceso, acabó ingresado en el hospital por cortesía de Shane y Mara. La "pareja letal" no pararía desde entonces en meterse en un lío tras otro, como el robo de los 7000$ del dinero "comunitario" armenio, etc. Mucho y bueno fue todo lo que pasó en esta temporada (incuyendo por supuesto al resto de personajes de la serie como Dutch, Claudette o Aceveda) pero nada comparado con la recta final. El FBI apretando en su investigación sobre el dinero marcado, los armenios apunto de encontrar a los responsables y el Strike Team contra las cuerdas. Ver a Lem deshacerse del dinero armenio fue tan solo la punta del iceberg que terminó con Shane separándose del equipo, una vez todo el tinglado montado se solucionó... o al menos eso parecía a priori.

La cuarta temporada estaba marcada en mi calendario personal, pues era la que traería consigo a la siempre grande
Glenn Close (Mónica Rawling). Para mi sorpresa no llegó para sacudir aún más a Vic aunque casi sin quererlo al final serviría su cabeza en bandeja a asuntos internos. Antes de esto, aprovechó su breve paso por la serie para idear una política de confiscaciones muy interesante y que causó un gran revuelo tanto político como de relaciones públicas. A la vez que tuvo que lidiar con Antwon Mitchell, un grandísimo
Anthony Anderson, responsable de revolucionar él solito a todo Farmington. Especialmente al independiente de Shane ( y su nuevo compañero, Army), el cual consiguió meterse en un laberinto del que le era imposible salir, hasta que acudió con el rabo entre las piernas a pedir ayuda a su "familia". Al final consiguió escapar de la alargada sombra de Antwon mientras que este acabó entre rejas, pero esto no suponía un adiós, sino un hasta luego. Esta cuarta temporada es la que consigue encumbrar definitivamente a The Shield.

Así he llegado a la quinta temporada, la cual estoy disfrutando en la actualidad. Es aquí cuando The Shield ha puesto todas sus cartas boca arriba encima de la mesa, queriendo convertirse definitivamente en la reina del ritmo frenético y de los cliffhangers demoledores. El teniente Kavanaugh (
Forest Whitaker) ha llegado pisando al Strike Team con la intención de encerrarles junto a la calaña que estos llevan años y años sacando de las calles de Farmington, haciendo toda la historia aún más adictiva y agobiante. Sus cartas son resucitar los fantasmas del pasado y por ahora tiene atado de pies y manos al bueno de Lemansky. El Strike Team hasta ahora ha sabido mantenerle a raya pero algo me dice que no podrán hacerlo eternamente. Estoy en el ecuador de la temporada y por lo que tengo entendido, aún me queda por ver y disfrutar todo lo mejor. Sabiendo esto, no puedo ni llegar a imaginar todo lo que está por llegar. Lo que sí sé es que voy a disfrutar cada capítulo como si fuera el último porque cuando me quiera dar cuenta, descubriré que mi aventura con The Shield ha llegado a su fin y no creo que sea tarea sencilla volver a encontrar una serie que me atrape como lo ha conseguido esta...