Stargate, a día de hoy es toda una franquicia del género de la ciencia ficción, datando su origen en 1994. En ese año fue cuando Roland Emmerich y Dean Devlin estrenaron la película que después daría paso a tres series de televisión, numerosas novelas, cómics, y por supuesto, algún que otro videojuego. Un negocio en toda regla al más puro estilo de Hollywood, para que nos entendamos. La primera vez que vi la película original recuerdo que esta me encantó. Hace un año aproximadamente (coincidiendo con el inicio de mi viaje en la Destiny) volví a pegarla un visionado y las sensaciones fueron similares, ya que la cinta no ha envejecido pero que nada mal. Precisamente, gracias a ese buen recuerdo que guardaba de ella, terminé dándole una inesperada (y a la postre acertadísima) oportunidad a Stargate Universe, lo que a la vez me llevó a tener más ganas que nunca de ponerme con la primera de las tres series de la saga Stargate, SG-1. Antes de nada, ¿recordamos cómo empezó el universo de Stargate?El artefacto llevaba décadas en unas instalaciones secretas del gobierno, pero hasta la llegada de Daniel, nadie fue capaz de descubrir que los símbolos representaban constelaciones. La posibilidad de viajar a otros puntos del Universo estaba al alcance la mano, lo que a la larga abriría un abánico de infinitas posibilidades (aprovechadas en la franquicia que hoy en día es Stargate). Una vez formado el grupo de la misión de exploración, llegó la hora de cruzar la puerta para llegar a un destino bastante similar a Egipto (con desierto y pirámides), salvo por el detalle de que este planeta tenía tres soles o lunas o una mezcla de ambos. Después del proceso de aclimatación, los problemas empezarían a llegar... y aquí me detento que como siga, desvelo toda la película y nunca se puede dar por hecho que todo el mundo ha visto una cinta por muy vieja que sea.
Lo que pretendía era comentar y de paso refrescar la memoria, sobre lo que sucedió en la película, tanto para los que la vieron en su momento como para los que nunca la han visto, ya que SG-1 comienza aproximadamente (un año después) donde la otra acabó (acabo de arreglármelas para no soltar spoilers ni del final de una, ni del comienzo de la otra). Tanto es esto, que hasta se centra en los mismos personajes (O'Neill y Jackson), pero con la diferencia de que en la continuación televisiva los papeles protagonistas iban a recaer en Richard Dean Anderson (el eterno McGyver) y Michael Shanks. Stargate SG-1 se estrenó en el canal Showtime en el verano del año 1997 (a partir de la sexta temporada sería en Sci-fi a.k.a. SyFy donde se emitiría). A estos dos, se les unieron otros tres personajes: Samantha Carter (Amanda Tapping), Teal'c (Christopher Judge) y el Mayor Hammond (el mítico Don S. Davis). Los cuatro primeros, después de los acontecimientos sucedidos a lo largo del doble capítulo piloto, conformarán el primero de los nueve comandos Stargate del ejército de los Estados Unidos. ¿Cómo lo sé? Más que nada porque aunque hace años de aquello, recuerdo haber visto precisamente este episodio por televisión, pero la verdadera razón es que después de muchísimo tiempo queriendo hacerlo, al fin he comenzado con SG-1.Mentiría si dijese que la decisión de ponerme con una serie de 10 temporadas, más un par de películas, no se debe en gran parte al mono que me deja de puertas estelares Stargate Universe cada semana (más ahora que está de parón... y ha sido cancelada), pero realmente ponerme con SG-1 era algo que llevaba queriendo hacer desde antes incluso de que la otra se estrenara. Pese a que SGU ha supuesto el aliciente definitivo, tengo más que claro (por lo que me han comentado) que está lejos de parecerse a sus hermanas mayores, por lo que más o menos soy consciente de lo que me espera en el viaje con SG-1, el cual pienso realizarlo con una calma absoluta y poco habitual en mí, pero lo de verse en "poco tiempo" casi una decena de temporadas con una veintena de capítulos cada una, sólo lo he hecho y lo haré con una: Expediente X (un año me llevó realizar semejante hazaña). Además, tengo entendido que en las primeras temporadas, SG-1 tira mucho más hacia su vertiente procedimental que hacia la mitológica o serializada, por lo que tocará ponerse un capítulo únicamente cuando apetezca explorar planetas que "curiosamente" se parecen bastante al nuestro. Da igual el destino que introduzcan en el Stargate, siempre terminan apareciendo en lugares habitados por humanos caracterizados de una forma más bien ridícula. Los noventa...
Hasta la fecha, he visto los primeros diez episodios de la primera temporada, resultándome todos entretenidillos (e incluso olvidables) pero poco más, a excepción del piloto que es el único capítulo que por el momento merece ser comentado aparte. Desgraciadamente, recordaba prácticamente todo lo que sucedía en este episodio inaugural, pero eso no impedió que me lo hiciera pasar bastante bien. Tampoco creo necesario pararme a detallar parte de lo sucedido en el mismo (voy a seguir evitando meterme en el campo de los spoilers), ya que mi intención aquí es señalar las cosas que me chirriaron bastante. Nada que reprochar en cuanto a los aspectos técnicos, ya que por lo visto la serie parecía contar con un presupuesto lo suficientemente holgado y si hay algo que canta (que lo hay) se debe más que nada a que estoy mal acostumbrado a los efectos especiales de auténtico lujo con los que cuentan algunas series de la actualidad, como por ejemplo, la misma Stargate Universe. Me estoy refiriendo (hablando en clave) al secuestro de ciertos personajes, al actor que encarna a "Apofis", los clichés de algunas secuencias, diversos fallos de raccord y alguna que otra cosa más que voy a pasar por alto porque los 90 eran otros tiempos... y más en televisión.A pesar de esto, el piloto me parece un buen enlace entre la película y lo que la serie pretende poner encima de la mesa, que no es otra cosa que la oportunidad de aprovechar todo el potencial del universo de Stargate. Desde este episodio, la trama principal (cualquier cosa relacionada con los Goauld) ha sido tratada unas cuantas ocasiones pero siempre de manera muy superficial. Por ahora, no puedo decir que esté satisfecho con lo que me estoy encontrando en Stargate SG-1, pero nadie dijo que este viaje sería algo sencillo y mucho menos al comienzo del mismo. Por delante me quedan 10 temporadas y dos películas para comprobar si he acertado poniéndome con ella, pero teniendo en cuenta que es la serie de ciencia ficción más longeva de la historia, que es considerada una de las mejores dentro del género y que cuenta con una legión de fans muy elevada, seguro que podré hacerme a ella empleando las mismas herramientas de siempre para este tipo de casos: paciencia y perseverancia. Por último, me resulta curioso empezar con SG-1, coincidiendo justo con el momento en el que no hay en marcha ningún futuro proyecto de la franquicia, después de la desgraciada cancelación de Stargate Universe. Seguro que pronto se anunciará algo.