La televisión americana necesitaba urgentemente una serie como 'American Horror Story', la última gran apuesta de FX, que mañana mismo llegará a nuestro país de la mano de FOX España. No lo digo sólo por la escasez que hay y que ha habido siempre en cuanto a títulos de terror destinados a la pequeña pantalla, sino más bien porque se trata de una apuesta diferente, extraña e incluso rompedora, cuando eso es algo que escasea hoy en día. Siempre que se habla sobre una determinada nueva serie, suelo decir hay que andarse con cautela y evitar cometer el error (tanto para bien como para mal) de sacar conclusiones precipitadas durante toda la toma de contacto, pero sin embargo, con 'American Horror Story' y tras ver sus cinco capítulos emitidos hasta la fecha (el último titulado "Halloween: Part 2"), creo que se está en disposición de hacer unas cuantas excepciones. Al fin y al cabo, como en televisión nunca antes había visto nada parecido, no tiene sentido tratar a esta serie con las mismas reglas que a las demás.Antes de ponerme manos a la obra, y por si hay algún despistado en la sala que todavía no conoce nada sobre 'American Horror Story', decir que la serie sigue a la familia Harmon, la cual se ha mudado desde Boston a Los Ángeles para darse una segunda oportunidad tras dar a luz un bebé muerto y vivir una infidelidad por parte del patriarca. En su nueva comunidad, Ben y Vivien, junto a su hija adolescente, Violet, han comprado la clásica mansión encantada, aunque en realidad, de clásica no tiene nada. Historias de este tipo se han podido ver trillones en el cine (siendo muy pocas las que merecen la pena), pero aún así, Ryan Murphy y Brad Falchuck (los padres de esta criatura de FX) han conseguido ingeniárselas para revolucionar una idea tan manida. No he visto 'Nip/Tuck', la que hasta ahora era la gran obra de Murphy (por mucho que 'Glee' siga siéndolo comercialmente hablando), pero por lo que tengo entendido consiguió hacer que una serie sobre dos cirujanos plásticos fuera rara y surrealista como pocas, así que no me extraña que 'American Horror Story' sea como es. Puro surrealismo y paranoia... mucha paranoia.
Los Harmon son los únicos "normales" en esta serie, pues a medida que uno va conociendo al resto de personajes, es cuando entiende cual va a ser el atractivo de acercarse a semejante casa maldita. Empezando por Constance, la vecina de al lado, y su hija Addy, la cual tiene síndrome de Down, siguiendo por la (doble) sirvienta Moira y el misterioso/chamuscado Larry, y acabando, por el perturbado adolescente, Tate. No es posible hablar sobre ellos en detalle sin acabar soltando algún que otro detalle que merece la pena descubrir en pleno visionado, por lo que sólo me limitaré a decir que todos tienen un interesante pasado y que esconden más secretos de los que uno podría imaginarse. Sin duda alguna que los protagonistas son uno de los aspectos claves en esta serie, pero si el cóctel que propone 'American Horror Story' se siente tan fresco y extraño a la vez, es gracias a todos los misterios, momentos surrealistas (¿llegará al extremo de 'True Blood' o directamente la superará?) y la pura paranoia (especialmente en el primer capítulo) que introduce a estos personajes en un escenario de terror psicológico que ha conseguido atraparme a las primeras de cambio. Con ojear su fantástico opening, es más que suficiente para saber a qué atenerse.Si he hablado de los personajes, no puedo quedarme sin mencionar a los actores y actrices que les dan vida (o muerte según se mire), pues el elenco es de auténtico lujazo. Los máximos protagonistas son la fantástica Connie Britton (es como ver a Tami Taylor de 'Friday Night Lights' pasándolas canutas) y Dylan McDermott (es la primera vez que me cruzo en su camino y me ha resultado mucho más convincente de lo que se dice por ahí). El matrimonio Harmon ha sabido rodearse muy bien, encontrando a dos actrices míticas (una del cine y otra de la televisión) como son Jessica Lange (ganadora de dos oscars y que aquí está sensacional) y Frances Conroy (ponerle un ojo a la virulé es lo que le faltaba a la matriarca de la familia Fisher en 'Six Feet Under'). Por aquí también andan Evan Peters (anda que no ha cambiado para bien este actor desde que le descubriera en 'Invasion') y Denis O'Hare (el actor perfecto para este proyecto). En cuanto a los descubrimientos, no conocía a la novata Taissa Farmiga y la sensual Alexandra Breckenridge, dos jovenes actrices que seguro que darán mucho que hablar tras esta serie. Además de todos ellos, otro punto fuerte de AHS está siendo contar con la visita de mucha cara reconocible, como pueden ser Zachary Quinto o Alessandra Torresani, por citar a dos de los casos más conocidos, y a los que se sumara próximamente Eric Stonestreet de 'Modern Family'. Puro lujo.
Para ir acabando, quiero añadir que por todo ésto y mucho más (la ambientación general, los elementos novedosos de la historia, el uso de necesarios y suculentos flashbacks, un ritmo de narración más que adecuado, hacer uso de un humor inclasificable, así como dejarte siempre con unos cliffhangers de locura...), 'American Horror Story' se ha convertido en mi estreno favorito de esta temporada otoñal, aunque eso tampoco dice mucho a su favor cuando sólo he probado con otras dos apuestas, que son 'Terra Nova' y 'New Girl' (después de sacar tiempo para AHS, la siguiente en caer sí o sí será 'Homeland' de Showtime). Puede que al tratarse de una propuesta tan diferente a cualquier otra, sean muchos los que decidan no comprar a las primeras de cambio con AHS, pero si lo haces, espero y confío en que disfrutarás tanto como lo está haciendo un servidor hasta el momento, por mucho que la serie acabe de arrancar. Como los gustos de cada uno son muy subjetivos, nunca se sabe y menos con una apuesta tan arriesgada (aunque muy recomendable), pero lo que es seguro es que no dejará a nadie indiferente. De eso no me cabe duda.La serie ya ha conseguido la renovación para una segunda temporada, y ahora mismo y al igual que tantos otros, el único miedo que tengo es imaginar cómo evolucionará la historia para poder alargarse más allá de los 13 capítulos de su primera entrega. Es pronto para plantearse algo así, pero viendo la cantidad de cosas que suceden y los misterios que se explican/resuelven por episodio, no será sencillo alargar la historia sin morir en el intento. Esto es lo que pienso a día de hoy, aunque claro, no soy Ryan Murphy ni Brad Falchuk. Viendo las bizarradas que se les están ocurriendo a estos dos, casi que me alegro de no serlo y así poder limitarme a disfrutar, valorar y confiar en su plan maestro. Cuando acabe la primera temporada, será buena hora para volverles a pasar consulta.























