Estoy cumpliendo con uno de mis sueños seriéfilos de los últimos años: pegar un revisionado completo a
'The Wire'. Con la tontería ya ha pasado casi un lustro (que se dice pronto) desde que comenzara una cruzada personal por este Carrusel de Series: dar a conocer y recomendar esta joya por activa y por pasiva. Sobra decir que por aquel entonces no contaba ni con la repercusión ni con una cuarta parte de la cantidad de seguidores que a día de hoy se ha ganado más que merecidamente. Consecuencia de andar siempre a la sombra de 'The Sopranos', se decía antes. Por suerte, la bola de nieve en que se ha transformado el recomendarla, se ha vuelto gigantesca y tiene pinta de seguir creciendo y no detenerse hasta que todo amante de la mejor ficción vea 'The Wire'.
Mucho ha cambiado el panorama desde mis primeros paseos por Baltimore en aquel año 2008. Tanto como que ahora es imposible no encontrar a 'The Wire' en cualquier lista (de crítica, aficionado o público en general) sobre lo mejor y más grande que ha dejado la televisión desde que empezara a iluminar las casas del planeta entero. Y yo que nunca dejaré de alegrarme de ello. Desgraciadamente su entrada en el olimpo de la series a veces me da la sensación que ha alcanzado niveles de pedantería que no le hacen ningún bien. Ya en el 2013 en el que nos encontramos, casi parece que el que todavía no ha visto 'The Wire' no puede llegar ni a considerarse a sí mismo
seriéfilo o
serieadicto o
serieloquesea. Cosas del modernismo de los tiempos que corren, supongo. Esta negativa consecuencia ha terminado repercutiendo en un efecto positivo y muy importante: la gente le ha perdido el miedo a 'The Wire'. En especial a su primer episodio.
Todavía recuerdo la cantidad de comentarios que me dejaba la gente en aquellas entradas en las que escribía y recomendaba la serie. Habían accedido a picar el anzuelo y se habían puesto manos a la obra, encontrándose a las primeras de cambio una barrera que parecía casi insalvable. Un primer episodio que en la mayoría de los casos terminaba provocando un efecto inesperado: somnolencia. ¡La gente se quedaba dormida! Por suerte eso ya es cosa del pasado y hace mucho tiempo que he dejado de leer el mítico: "lo he intentado varias veces pero nunca he podido acabar el piloto de 'The Wire' porque siempre me quedo dormido". Gracias a la inmejorable publicidad, el boca a boca, o mejor dicho, el blog a blog, hoy en día se ha conseguido que la gente confíe ciegamente y se autoimponga el ver y seguir con 'The Wire', hasta darse cuenta uno mismo de que se ha sumado al culto en torno a esta obra imprescindible. Un caso de círculo vicioso muy beneficioso.
Que la tendencia haya cambiado tanto con el paso de los años, no ha impedido que siga preguntándome una y otra vez: "¿qué hacía que a la gente le costara tanto pasar del primer episodio?". Reconozco que en su día no me enteré ni de una décima parte de los que debería haber pillado tras ver ese primer episodio (algo que me ha quedado claro ahora), pero estuve lejos de dormirme o de pensar en rajarme a las primeras de cambio. Aprovechando que me encuentro en pleno revisionado, por fin voy a hacer algo que quería haber hecho tiempo atrás: localizar y desmitificar
las barreras de entrada que dificultaban y que por ende deberían seguir dificultando (si no fuera por este cambio de percepción) a los neófitos en la serie creada por David Simon.
1. Capítulos de una hora. Por mucho que se sea asiduo a las series de HBO y a su extensa y versátil duración, el espectador está acostumbrado a ver series americanas de unos 20 o 45 minutos de media. Lo que implica que al encontrarse con una serie en la que cada uno es de 60 minutos, la sensación de "se me está haciendo eterno" pueda hacer acto de presencia, sobre todo en la puesta en marcha. Y si directamente esto sucede mientras ves el primer episodio de una nueva serie, por mucha recomendación que tenga detrás, las alarmas tienden a encenderse sin remedio. Calma.
2. Un elevado volumen de tramas y personajes. Creo que no exagero si digo que es la serie con más personajes (significativos) de la historia. Algo que empieza a vislumbrarse desde su mismo primer episodio. Si lo acabas habiéndote quedado con el nombre de McNulty y algún que otro más, como que te mereces recibir una medalla. Un volumen de apariciones (que no de introducciones o presentaciones) que puede llegar a desorientar, especialmente porque resulta muy complicado adivinar quiénes serán protagonistas, quienes secundarios y quienes simples figurantes de una historia tan grande como lo es su número de participantes. No es difícil perderse en el baile de conversaciones que se suceden a toda velocidad, entre gente a la que además todavía no sabes que pieza representan del puzle. Tiempo y dedicación hasta que se logra la identificación de cada uno.
3. Personajes en la retaguardia. El primer episodio es un no parar de nuevas caras y nombres que resulta complicado dominar. No te engañes y pienses que esos son todos los que tienes que conocer, ya que en los siguientes capítulos (y temporadas), el asunto no para de crecer y crecer. Y por supuesto alguno de los mejores personajes esperan su turno en la retaguardia. Para este punto siempre utilizo el mismo ejemplo: Omar, uno de los iconos, no aparece hasta el tercer episodio.
4. Un reparto repleto de desconocidos. Si es cierto que en la actualidad muchos de los actores de la serie han saltado a la fama, a la inmensa mayoría todavía (mucho menos años atrás) no les sonarán de nada o de muy poco. Y nunca sobra de más tener un rostro con gancho, especialmente para reducir la desorientación a la que me refería antes. Como curiosidad dejo por aquí el nombre de los miembros del reparto que aparecen en los títulos de crédito de la primera temporada: Dominic West, John Doman, Idris Elba, Frankie R. Faison, Larry Gilliard Jr., Wood Harris, Deirdre Lovejoy, Wendell Pierce, Lance Reddick, Andre Royo y Sonja John.
5. ¿Un policíaco más? Si llegas a sacar una conclusión después de ver el primer episodio, esa seguro que será que la historia va ir del juego del gato y el ratón que van a llevar a cabo la policía y la banda de traficantes de droga del Oeste de Baltimore. Y esto puede llevarte a pensar que 'The Wire' es un policíaco más, jugando con el tema de las escuchas como su principal diferencial. Nada más lejos de la realidad, y por suerte, en este sentido no tardarás más de la cuenta en descubrirlo.
6. Un rodaje de varios episodios. En sus inicios todos los dramas de HBO se caracterizan por lo mismo: exigen al espectador un mínimo de paciencia. Normalmente en torno a cinco capítulos. Este caso no es distinto, pero recuerdo que antes del revisionado pensaba que había que llegar al siete u ocho para darse cuenta que ya estaban colocadas todas las piezas sobre el tablero de la primera temporada. La marcha comienza antes, pero en mi caso ahí fue cuando me convertí en adicto.
7. Su estética y ambientación. Luce sucia y
viejuna, pero no porque el tiempo la haya tratado mal (se estrenó en 2002), sino porque su estética y ambientación realista son dos de las armas que la serie utiliza para reflejar tal y como es a la propia ciudad de Baltimore. Que nadie se sorprenda en la toma de contacto si este punto le choca o le sorprende porque no es un defecto, sino una virtud.
8. El peso de ser la mejor serie de la historia. Si no te has cansado de escuchar alabanzas sobre una serie, resulta complicado acudir a su llamada sin un elevado nivel de exigencias. Es así y siempre lo será. Entonces mejor no imaginar cómo debe ser afrontar por primera vez el visionado de la que medio mundo vende como la mejor de la historia. Un nivel de expectativas que a la vez se traduce en uno equitativo de exigencias. 'The Wire' alcanza uno y recompensa el otro, pero primero hay que ser paciente, pillarle el punto, conocer a los personajes y empezar a completar un puzle que poco a poco te hará disfrutar de una experiencia televisiva totalmente diferente a cualquier otra. Luego, con los años una vez reposado lo necesario, ya se tendrá tiempo de revisionar y descubrir que desde ese primer capítulo de la discordia, ya marcaba los pasos que la llevarían a imponerse a todas.
Por si quedaban dudas, el resultado de este revisionado de 'The Wire' está siendo justo el esperado. Puro disfrute a base de revalidar que la considere la mejor serie de la historia.
It's all in the game...